Proyecto:
“La
psicomotricidad y su influencia en el desarrollo interpersonal del adulto
mayor”
Determinar
el desarrollo de la Psicomotricidad y su influencia en las relaciones
interpersonales en el adulto mayor.
Psicopatología
Analizar las psicopatologías de la psicomotricidad
Neuropsicología
Determinar las estructuras anatómicas que se encuentran
en el desarrollo de la psicomotricidad y de igual manera analizar las
diferentes trastornos motores
Psicología Evolutiva
Como afecta la pérdida de la psicomotricidad gruesa en el
desenvolvimiento cotidiano del adulto mayor.
Teoría de Sistemas
Determinar como influye los problemas de la
psicomotricidad en el ámbito laboral
Pruebas Objetivas.
Describir los reactivos para medir las variables en el
tema propuesto
Constelaciones de ideas:
Neuropsicologia
psicopatologia
Estudios Previos:
NEUROPSICOLOGÍA DE LA MOTRICIDAD
Desde la antigüedad con Descartes se ha percibido al ser
humano de modo dual, comprendido por dos partes que son el alma y el cuerpo;
aun todavía en la actualidad se lo sigue considerando así, pero
esquemáticamente diferente, una parte que es su realidad física y por otra
parte lo intangible que vendría a ser lo relacionado con la actividad que
ejerce el cerebro sobre el cuerpo que es denominado psique. Es por eso que al
hablar de psicomotricidad se refiere a la relación entre dos elementos: lo
psíquico y lo motriz. Se trata ejecutar movimientos en base a las connotaciones
psicológicas, para tener claro la psicomotricidad no se ocupa de los
movimientos en sí, sino como factor de desarrollo y expresión del individuo en
relación con el entorno que lo rodea, por lo tanto la psicomotricidad no es más
que es una técnica que pretende desarrollar las capacidades del individuo como
la inteligencia, la comunicación, la afectividad, los aprendizajes a través del
movimiento, tanto en sujetos normales como en personas que sufren
perturbaciones motrices. (GARCÍA.L, VALENCIA.J, 2010)
La Motricidad es la capacidad que tiene el hombre y los
animales de generar movimiento por sí mismos, donde tiene que existir una
adecuada coordinación y sincronización entre todas las estructuras que intervienen
en el movimiento como son el sistema nervioso, órganos de los sentidos y el
sistema musculo esquelético.
Las áreas de la psicomotricidad son el
esquema corporal que es el
conocimiento y la relación mental que la persona tiene de su propio cuerpo.
La lateralidad que es el predominio funcional de un lado del cuerpo
que está determinado por la relevancia que ejerce uno de los hemisferios
cerebrales. Con la funcionalidad de esta área, el niño está desarrollando las
nociones de orientación de derecha e izquierda tomando como referencia su
propio cuerpo.
El equilibrio es considerado como la capacidad de mantener la
estabilidad mientras se ejecutan varias actividades motrices. Esta área se
desarrolla a través de una relación entre el esquema corporal y el mundo
exterior.
El tiempo y el ritmo: Las generalidades de tiempo y de ritmo se
elaboran a través de movimientos que envuelven un orden temporal, se pueden
desarrollar generalidades temporales como son rápido, lento; orientación
temporal como antes-después.
La motricidad es el control que se tiene para ejercer un movimiento
sobre su propio cuerpo.
La intervención del sistema nervioso en este proceso de
psicomotricidad es fundamental debido a que se presentan movimientos
voluntarios e involuntarios y es ahí donde se ve la participación de varias
estructuras cumpliendo cada una su función para de esta manera permitir el
movimiento.
Entre las estructuras tenemos a las siguientes: los
reflejos espinales que son las respuestas motoras más sencillas, son aquellas
de tipo involuntario, automáticas, inmediatas que se presentan cuando existe la
intervención de un estímulo para estos existen algunos elementos que ayudad a
su presencia como es el receptor sensorial. La fibra sensorial aferente, el
centro integrador, la fibra motora eferente y por último el efector que vendría
a ser el musculo esquelético.
La médula espinal es la estructura que
reúne o coordina las actividades de los músculos, esto permite mantener el
sostenimiento del cuerpo y este a su vez desarrolla movimientos defensivos
simples a través de la respuesta refleja emitida por los reflejos espinales.
La corteza cerebral participa en los
actos motores de los movimientos más complejos y estructurados que
se organizan en los niveles superiores del encéfalo, donde se encuentran el
ganglio basal y el cerebelo, es por eso que estas estructuras cumplen con
funciones vitales en este procesamiento.
La corteza motora en esta estructura
se concibe las áreas de la corteza cerebral que tienen que ver con el proceso de
ejecución, control y planificación de las funciones motoras de tipo
voluntarias, ésta presenta dos áreas que son la corteza motora primaria que es
la encargada de controlar la ejecución del movimiento mientras que la corteza
motora secundaria se encuentra formada por la corteza promotora que se
encargada de trasforma la información de tipo visual, auditivo o táctil y la
corteza motora suplementaria donde se ubica la planificación de los
movimientos.
El córtex prefrontal está situado en la porción más anterior del lóbulo frontal, y colabora en la
planificación de movimientos, donde la corteza prefrontal recibe y procesa la
información sensorial percibida y necesaria para que la
corteza pre-motora y suplementaria elabore el plan de movimiento.
Los ganglios basales están situados
debajo de la porción anterior de los ventrículos laterales y estos
intervienen en el control del movimiento. Aquí se encuentras dos estructuras
que son el putamen que es el encargado del control motor del cuerpo y que cumple
muchas funciones en los movimientos finos y el núcleo caudado que este en
cambio es el encargado de la modulación de los movimientos conscientes y cumple
con muchas funciones en la motricidad gruesa. El globo pálido es un mediador
que regula las funciones entre el tálamo y otras estructuras que
interviene con el proceso de los movimientos.
El cerebelo esta estructura se
encuentra en el mesencéfalo y es el encargado de controlar los procesos de
equilibrio y de la fuerza, además que tiene conexión con todas las estructuras
del cerebro. La motricidad presenta una
organización donde los músculos estriados esqueléticos, que están bajo
el control del sistema nervioso, garantizan la motricidad como la locomoción,
postura, mímica, etc.
El sistema nervioso central con sus estructuras como son
el cerebro, cerebelo y médula espinal es la torre de control del organismo
donde se establece el lugar en el que se forma la información y la orden motora
gracias a la que se realizan los movimientos voluntarios. El sistema nervioso periférico
y sus estructuras raíces nerviosas y nervios periféricos transporta esta
información hasta el músculo por medio de la unión neuromuscular.
Cada músculo esquelético está conectado a la médula
espinal por un nervio periférico. La transmisión del impulso nervioso al
músculo libera la contracción muscular y al contraerse, el músculo produce
fuerza y movimiento. (GLUCK.M, MARK.A, 2009)
Para abordar aspectos de la
motricidad, es esencial conocer y empezar mencionando los descubrimientos de
Luria, en lo que respecta a las tres unidades funcionales del cerebro y ubicar
en ellas los factores psicomotrices, ya que este tema se plantea para entender
en lo científico lo que implica la psicomotricidad en el desarrollo del ser humano.
El cerebro humano está
compuesto por unidades funcionales básicas con funciones particulares que
constituyen la actividad mental humana en sus múltiples y variadas formas
(Luria 1973).
La psicomotriz cognitiva
estudia el movimiento como intento de aprendizaje o habilidades básicas
escolares, en especial en la tonicidad, esquema corporal, nociones básicas, y
el dominio motriz, para poder entender y desarrollar investigaciones Da Fonseca
analizo las tres unidades funciones propuestas por Luria, ya que estas
estructuraras están integradas en nuestro sistema, lo cual el autor se basó en
ello. De una forma reducida, las tres unidades pueden ser mencionadas de la
siguiente manera:
La primera unidad funcional
tiene como función regular el tono y la vigilia, es de proyección porque recibe
y emite los impulsos hacia el exterior.
La segunda unidad
fundamental obtiene, capta, procesa y almacena información procedente del mundo
exterior, es de proyección y asociación ya que procesa la información integrada
y prepara los programas.
La tercera unidad
fundamental programa, regula y verifica la actividad mental, es de sobre
posición porque organiza las formas más complejas de actividad, requiriendo la
intervención conjunta de muchas áreas corticales, razón por la cual es la
última función en desarrollarse en términos filogenéticos y ontogenéticos.
Afirmando en una visión
general de las personas, la palabra "psicomotricidad" integra las
funciones cognitivas, emocionales, simbólicas y sensorio motrices en la
capacidad de ser y de expresarse en un contexto psicosocial. Partiendo de esto el ser humano puede
ejercer su actividad psicomotriz en su estilo de vida, ya sea que tenga
cualquier edad, o en el tipo de ámbito que este se pueda desenvolver.
Según el autor (Da Fonseca
1998) otras definiciones nos indican que la psicomotricidad es esencialmente la
educación del movimiento, o por medio del movimiento, que procura una mejor
utilización de las capacidades psíquicas que incluirían las intelectuales,
otorgándole gran importancia de esta manera a las experiencias sensorio motoras
y perceptivomotoras en el desarrollo de las competencias de aprendizaje.
TRASTORNOS DE LA MOTRICIDAD
PRAXIS
·
Es el
proceso neurológico que nos permite organizar planear y ejecutar, de forma
eficiente, habilidades de todos los tipos.
·
Son
acciones motoras coordinadas que se realizan para la obtención y consecución de
un fin, involucrando diferentes procesos.
APRAXIA
Es la dificultad
o imposibilidad de realizar correctamente movimientos aprendidos como
consecuencia de una lesión cerebral, y en ausencia de trastornos elementales
sensorio motores, alteraciones perceptivas o de comprensión del lenguaje.
(McClain y Foundas, 2014).Se clasifica en:
·
Apraxias
motoras
·
Apraxias
espaciales
Apraxias Bilaterales
Apraxia
Ideomotora
Es un defecto o
incapacidad para llevar a efecto un acto motor previamente aprendido.
Se subdivide en:
•
Apraxia
de las extremidades superiores
•
Apraxia
de la marcha o frontal
Apraxia de las extremidades superiores
•
Representa
el trastorno gestual más observado en pacientes con accidentes vasculares de la
arteria cerebral media izquierda. (Poeck,1986)
•
La
realización de movimientos se altera cuando la persona recibe un comando verbal
o de imitación.
Apraxia de la marcha o frontal
·
Se
asocia con el síndrome de Hidrocefalia Normotensa
·
Se
caracteriza por la espasticidad y dificulta en la ejecución de movimientos,
imposibilidad de caminar.
Apraxia Ideacional
·
Incapacidad
de realizar una serie de actos, una sucesión
·
Imposibilidad
de entender cómo se utilizan los objetos
·
Frecuentemente
asociada al Alzhaimer, lesiones extensas en el hemisferio izquierdo y lesiones
del cuerpo calloso
Apraxia
Unilateral
·
Defectos
en la realización del acto motor sólo se observan en el
hemicuerpo contralateral a la lesión cerebral.
Apraxia
Cinética
·
Se
caracteriza por la imposibilidad de realizar movimientos rápidos y seriados
·
Se
observa por lo regular en un solo miembro superior como consecuencia de lesiones frontales contralaterales.
·
Se considera que este tipo de
apraxia es la pérdida de la velocidad y la exactitud del movimiento, aunque se
conserve la intención de llevarlo a cabo.
Apraxia
Simpática
·
Su
principal característica son dificultades gestuales de los miembros izquierdos
evidentes tanto a la orden verbal como por imitación.
·
Trastorno
observado con frecuencia en pacientes con afasia de broca y con hemiparesia derecha.
Apraxia
Callosa
·
Su
principal característica es que la mano izquierda es incapaz de realizar
movimientos guiados verbalmente.
·
Se
produce por lesiones en la porción anterior del cuerpo calloso. El hemisferio
derecho queda desconectado
·
Es
uno de los signos del llamado síndrome de Sperry o síndrome del cerebro
dividido.
Apraxias de la
cara
Apraxia
Bucofacial
·
Incapacidad
para ejecutar voluntariamente movimientos con la laringe, faringe, lengua,
labios y mejillas.
·
Los
movimientos involuntarios se conservan.
·
Se
relaciona con lesiones en el opérculo frontal, parietal y la ínsula anterior
del hemisferio izquierdo
Apraxia Ocular
·
Incapacidad
para ejecutar voluntariamente movimientos con los ojos.
·
Los
movimientos involuntarios se conservan.
PSICOPATOLOGÍA DE PSICOMOTRICIDAD
1) DEFINICIÓN
DE PSICOMOTRICIDAD:
Está
enfocado en la descripción del acto motor y algunos parámetros de exploración física
como el tono muscular, hace referencia a la vivencia que acompaña el acto
motor. En la mayor parte de los casos no existe experiencia consciente que
acompaña los movimientos involuntarios o automatizados, este hecho gana
visibilidad en circunstancias de extrema fatiga o intoxicación en las que el
sujeto ha de hacer un esfuerzo consciente para seguir actuando (Segarra,
2012)
a) Las relaciones de la motilidad y la
psicopatología tienen dos aspectos fundamentales:
i)
La expresividad: Constituye un elemento relacional y una
forma de comunicación. Sus dimensiones se transmiten a través de símbolos, y
están configuradas por factores psicológicos y socioculturales. Puede ser
modelada por la interacción recíproca entre el emisor y el receptor del
mensaje, sin que haya alteraciones de la estructura.
ii)
La estructuralidad: Es la determinación estructural nerviosa
del movimiento. Se transmite a través de signos, y está configurada por
factores neurofisiológicos. Sus modificaciones producirán cambios de la
expresividad, y patrones motores más arcaicos y autónomos.
Los trastornos
clínicos de la psicomotricidad corresponden a anomalías en una dimensión u
otra.
b) Símbolos no verbales y
expresión: Las expresiones motoras son una forma de comunicación no verbal. Se
puede expresar los afectos a través de la expresión facial, los movimientos
oculares, los gestos, las posturas, las inflexiones y el tono de la voz, el
contacto físico, etc.
Podemos describir diversos tipos de conducta no verbal
(Ekman y Friesen, 1969):
§ Emblemas: Actos no verbales,
con una traducción verbal directa conocida (ej.: hacer la V con los dedos,
amenazar con el puño, etc.).
§ Ilustraciones: Movimientos
ligados al habla que ilustran lo que se está diciendo (ej.: movimientos de las
manos o la cabeza que acentúan una frase).
§ Exhibiciones afectivas: Expresiones faciales
de emociones primarias.
§ Reguladores: Conductas no verbales que
influyen en el ritmo de intercambio verbal.
§ Adaptadores: Conductas que
no intentan transmitir un mensaje, que son fragmentos de actos adaptativos
(ej.: frotarse la cara, rascarse).
c)
Estructuración neuronal de los signos psicomotores: Las bases
neurológicas del movimiento se
estructuran en tres niveles:
Ø La corteza motora (síndrome piramidal)
Ø Los ganglios de la base
(síndrome extrapiramidal): Son fundamentales en la iniciación del movimiento.
Su patología se asocia a otros síntomas psicopatológicos (ej.: enfermedad de Huntington,
Parkinson, etc.), lo cual sugiere que puede existir un mecanismo común en la
producción de síntomas motores y psiquiátricos.
Ø El cerebelo
2) EXPLORACIÓN DE LA
PSICOMOTRICIDAD: En el estudio de la psicomotricidad es imprescindible realizar
una exploración neurológica, que nos permita analizar o diagnosticar trastornos
neurológicos motores. La exploración de la psicomotricidad se basa en:
ü La expresión facial: Existen
unos patrones genéticos que determinan unas expresiones primitivas básicas
universales (Ej.: alegría, tristeza, miedo), que se modelan por factores
educativos, sociales y por las características de personalidad de cada
individuo. Hay enfermedades que producen trastornos en la mímica facial (Ej.:
amimia parkinsoniana, lesiones del hemisferio derecho). En la entrevista
clínica, la expresión facial es un elemento de comunicación muy importante, que
puede vehicular dimensiones como empatía, afectividad, etc.
ü Las características del
habla: Diversos parámetros como el volumen, la velocidad en el habla
espontánea, la duración de las frases, el ritmo, pueden ofrecer información
general del estado psicomotor.
ü La motórica general: Es
importante analizar la postura, la marcha, los gestos. Se deben recoger
aspectos cuantitativos, cualitativos y la proporcionalidad y adecuación al
contexto en que se producen. Hay que distinguir entre la actividad espontánea y
la inducida o provocada. La exploración de la psicomotricidad debe prolongarse
después de la visita médica (estando solo, con la familia, durmiendo, etc.),
para detectar conductas de simulación, la influencia de la ansiedad en un
movimiento, etc.
3) TRASTORNOS DE LA PSICOMOTRICIDAD:
La motilidad puede estar aumentada en numerosos cuadros psíquicos,
denominándose de forma genérica hipercinesia.
a) Inquietud psicomotriz:
Estado de hiperactividad psíquica y motora donde las acciones no están
claramente ordenadas ni dirigidas hacia la consecución de un fin determinado.
Es la expresión de un desasosiego interno, y suele aparecer en los trastornos
de ansiedad. Es importante hacer el diagnóstico diferencial con la acatisia.
b)
Agitación psicomotriz: Es un síndrome psicomotor muy frecuente,
que tiene numerosas presentaciones y etiologías, siendo una de las urgencias
psiquiátricas más habituales. Se compone de una hiperactivación psíquica y
motora, que incluye exaltación motora con rápida sucesión de movimientos,
gestos e impulsos a deambular o correr, que pueden ser más o menos
intencionales o automáticos, pero que suelen carecer de un objetivo estable
común. En ocasiones se acompaña de un trastorno de la conciencia. Existe un
potencial agresivo hacia sí mismo y hacia los demás que justifica su atención
urgente. Su etiología es diversa:
i)
Agitaciones reactivas a acontecimientos vividos,
frustraciones, imposición de normas, etc.
ii)
Trastornos de base orgánica: En estos cuadros hay una
alteración de la conciencia, que dificulta aún más la contención externa. La
impulsividad es muy característica.
ü Intoxicación por alcohol o sustancias
psicoactivas (cocaína, anfetaminas, etc.).
ü Trastornos orgánicos
cerebrales: delirium tremens, cuadros confusionales en pacientes con demencia,
cuadros epilépticos, trastornos metabólicos,
etc.
iii) Trastornos
psiquiátricos:
ü La agitación maníaca suele
aparecer cuando el estado de ánimo irritable predomina sobre el eufórico, y
puede hacer que estos pacientes sean agresivos y violentos.
ü Entre los pacientes
depresivos se aprecian episodios de agitación en las melancolías involutivas y
en los cuadros depresivos seniles. La agitación es poco frecuente en las fases
depresivas de los trastornos bipolares, en las que predomina la inhibición.
ü En la esquizofrenia la
aparición aguda de los síntomas se asocia a una intensa angustia psicótica,
enmarcada en la sintomatología psicótica, y a un estado de agitación notable.
Los actos son extravagantes y aparentemente absurdos. Una forma especial es la
esquizofrenia catatónica, en que se observa una inmovilidad y un automatismo
característicos, entrecortados por episodios de agitación.
c) Acatisia: Situación en la
que el paciente es incapaz de permanecer quieto, acompañada de una sensación
subjetiva de intranquilidad interna. También se conoce como el “síndrome de las
piernas inquietas”. Es un efecto adverso de los fármacos neurolépticos, que puede aparecer al principio del
tratamiento o tras varios meses. Aparece en el 20% de los casos; más frecuente
con antipsicóticos de alta potencia y en formas de liberación retardada. Se
trata reduciendo la dosis de neuroléptico y asociando benzodiacepinas o
fármacos anticolinérgicos. Es importante reconocer este síndrome, ya que si se atribuye al trastorno psicótico,
y se trata incrementando la dosis de neuroléptico, empeoraría el cuadro clínico.
d)
Inhibición psicomotora: Es el síndrome psicopatológico
inverso al anterior. Lo podemos definir como el defecto
en la energía necesaria para poner en marcha los Movimientos. Suele acompañarse de una
dificultad en la expresividad del lenguaje y gestos. Para referirse a este
estado clínico, se utilizan otros términos como retardo psicomotor en los
cuadros depresivos, o acinesia e hipocinesia en el síndrome parkinsoniano.
Entre los trastornos psiquiátricos, los cuadros
depresivos son los que producen estados de inhibición con mayor frecuencia. En
estos pacientes hay un retardo de las funciones psíquicas (pensamiento) y
motoras (postura estática de desánimo, abatimiento, disminución del tono
muscular). Existen autores, como Widlöcher (1983), que defienden un modelo de
depresión en que el retardo psicomotor sería primario en la melancolía; lo
considera como el síntoma principal de la depresión endógena, e independiente
de los otros síntomas.
Otro estado de inhibición se produce en los
esquizofrénicos, con una afectividad más indiferente y un pensamiento más
desestructurado.
La exploración del paciente inhibido es compleja, ya
que a menudo no podemos contar con su colaboración.
e) Estupor: El estupor es un
síndrome caracterizado por la reducción o ausencia de las funciones de relación
(habla o motilidad); es decir, por el mutismo y la acinesia. Los signos
clínicos que lo caracterizan son:
ü Disminución o supresión de las actitudes
motoras relacionales espontáneas o reactivas.
ü Mutismo
ü Trastornos vegetativos, con respuestas
extrañas al frío o al calor.
ü Trastornos de la micción, defecación y alimentación.
ü Catalepsia, negativismo, manierismos,
estereotipias y ecofenómenos.
ü Pueden asociarse alteraciones de la
conciencia, alucinaciones, delirios.
Su descripción ha ido
evolucionando a lo largo de la historia y actualmente se define como un síntoma
primario motor a modo de vestigio de un programa comportamental arcaico
(Berrios, 1981).
El estupor puede ser de causa orgánica y psiquiátrica.
El diagnóstico diferencial es complejo, pero suele establecerse de acuerdo a
que en el estupor psiquiátrico el EEG suele ser normal, no hay otros síntomas
neurológicos, y aparece nistagmo a la estimulación oculovestibular.
i)
El estupor orgánico se asocia a una alteración de la
conciencia. Puede observarse en intoxicaciones por sustancias psicoactivas,
demencias, estado post-ictal epiléptico, y otros procesos orgánico-cerebrales.
ii)
Las causas psiquiátricas de estupor son: Esquizofrenia
catatónica, estupor melancólico e histeria
f)
Catatonía: Es un síndrome psicomotor característico, que
incluye síntomas como catalepsia, negativismo, estupor, ecosíntomas, mutismo,
rigidez muscular y estereotipias. También pueden aparecer actos impulsivos
aparatosos o agresivos.
Uno de los elementos más característicos es la
catalepsia o flexibilidad cérea: actitud inmóvil con la musculatura rígida, de
manera que pueden colocarse los miembros del sujeto en posiciones forzadas,
incómodas y antigravitatorias, sin que el sujeto vuelva a su posición original.
Se ha descrito la “almohada psicológica” como una característica clínica poco
frecuente, pero muy significativa de este estado.
A continuación pasaremos a describir las alteraciones
cualitativas de la misma: estereotipias, manierismos, tics, temblor.
g) Estereotipias: Se definen
como la repetición reiterada e innecesaria de un acto que puede aparecer en la
mímica facial o en la mímica corporal general. Según la complejidad del
movimiento, pueden distinguirse dos tipos de
estereotipias:
i)
Simples: frotar, rascar, etc. Son frecuentes en los
trastornos orgánicos cerebrales de evolución demencial. Serían signos de desintegración.
ii)
Complejos: movimientos de las manos, tocar los cabellos,
juguetear con un objeto, dar vueltas, balancearse, etc.). Son típicos de
trastornos psíquicos, como la esquizofrenia.
Es importante diferenciar
las estereotipias de los trastornos del sistema extrapiramidal producidos por
los tratamientos neurolépticos, como la discinesia tardía o las distonías
agudas.
h) Manierismos: Son los
movimientos parásitos que aumentan la expresividad de los gestos y de la
mímica, de forma grotesca y extravagante. Son propios de cuadros
esquizofrénicos residuales, en los que hay una pérdida del contenido afectivo
de los movimientos y gestos volviéndose vacíos de contenido e insulsos.
i) Tics: Son movimientos
rápidos y espasmódicos, que aparecen en general en la cara, cuello y cabeza, de
forma repetitiva e involuntaria, y que aparentemente carecen de sentido. Son,
por ejemplo, guiños de ojo, fruncir de cejas, mover la cabeza echando el pelo
hacia atrás, etc. Rara vez el tic involucra músculos inferiores a los hombros.
Se agravan con la tensión emocional, se atenúan con la distracción y
desaparecen durante el sueño. El paciente puede retrasar la aparición del tic
en el tiempo. Este control voluntario de los tics genera desazón e inquietud,
que va aumentando hasta que se repite el tic.
Surgen frecuentemente en la edad
infantil (7 años), y son más frecuentes en varones (4:1). Los antecedentes familiares
de tics en los individuos afectos son insignificantes, pero 1/3 de los padres
de niños con tics presentan trastornos psiquiátricos. En la mayoría de los
casos el síntoma desaparece en pocos meses. Las formas que presentan un curso
crónico son la de comienzo tardío.
Una forma de especial interés es el
Síndrome de Gilles de la Tourette. Afecta a varones e inicia antes de los 10
años, en forma de tic monosintomático. Posteriormente se van asociando otros
síntomas como masivas contracciones de cara, tronco, piernas, producción de
ruidos extraños (gruñidos, chasquidos de lengua, etc.), coprolalia (emisión de
palabras soeces-60-%-), exhibicionismo (30%), conducta autodestructiva,
conducta antisocial y comportamiento obsesivo (33%). En la mayoría de los casos
no hay deterioro intelectual, pero sí trastornos del sueño asociados.
j) Temblor: Movimientos
oscilatorios regulares, involuntarios y rítmicos, que aparecen en una parte del
cuerpo alrededor de un punto fijo. Se localizan en las extremidades, aunque pueden
aparecer en cabeza, cara y lengua. Los temblores más característicos son:
i)
Temblor de reposo o parkinsoniano: De 4-5 movimientos por
segundo (ej. “contar monedas”). Suele acompañarse de rigidez o hipocinesia.
Puede atenuarse con el movimiento voluntario.
ii)
Temblor postural o de actitud: Aparece al iniciar o efectuar
algún movimiento, y se hace más evidente al mantener una postura.
iii) Temblor intencional: Aparece
durante el movimiento y es de baja frecuencia. Aumenta de amplitud al acercarse
al objetivo. Su etiología suele ser cerebelosa.
Frente a cualquier cuadro tremórico es importante
observar sus características clínicas
y la acción y condiciones que lo aumentan o reducen. Las causas más frecuentes
de temblor en la práctica psiquiátrica son:
Ø Temblor ansioso: Es fino,
regular y rápido, y se hace más intenso con la intencionalidad.
Ø Histeria: En estos cuadros
clínicos pueden aparecer síntomas tremóricos de forma paroxística, irregular y
limitados a zonas topográficas concretas. Influyen factores reactivos o la
finalidad de obtener beneficios secundarios.
Ø Temblor inducido por
fármacos: Por neurolépticos (parkinsoniano), por antidepresivos tricíclicos (de actitud).
En psiquiatría se han estudiado en
dos campos especiales: los trastornos cognoscitivos (ej., demencias) y
determinadas psicosis (Ej.: esquizofrenia). La presencia de signos neurológicos
menores en estos trastornos no ha sido todavía explicada, pero futuros estudios
prospectivos permitirán explicar su valor clínico y fisiopatológico.
4) PSICOMOTRICIDAD EN
TRASTORNOS PSIQUIÁTRICOS:
En este apartado comentaremos los trastornos de la
psicomotricidad más característicos de algunas entidades psiquiátricas, como la
esquizofrenia, los trastornos afectivos, o la histeria.
a)
Esquizofrenia: Los pacientes esquizofrénicos pueden presentar
trastornos psicomotores tanto en la expresividad como en la estructuralidad. En
relación al distanciamiento de la
vivencia autística del psicótico, se aprecia una falta de sintonía, una aparente inadecuación al medio. Esto dificultará las
relaciones interpersonales de estos pacientes. En los episodios agudos o brotes psicóticos, se precia una desorganización psicomotora, que genera cuadros
de agitación o inhibición, como la catatonía o bloqueos durante la ejecución
En las formas procesuales y en
esquizofrenia residual son frecuentes los movimientos anormales como las
estereotipias, los manierismos, el acúmulo de provisiones o basuras, la
desorganización de la conducta alimentaria, el abandono del cuidado personal, y
la presencia de formas motoras regresivas como posturas fetales. También pueden
darse conductas negativistas u oposicionistas, o de excesiva cooperación.
La presencia de movimientos anormales
en la esquizofrenia es muy sugestiva de una alteración neurológica subyacente,
y de hecho la presencia de trastornos estructurales en la psicomotricidad de
los esquizofrénicos es un dato reconocido. La elevada frecuencia de trastornos
extrapiramidales (distonía aguda, discinesia tardía, acatisia), se había
considerado secundaria a los efectos del tratamiento neuroléptico, pero
estudios recientes demuestran la presencia de estos síntomas en pacientes sin medicar. También apoya esta hipótesis
el elevado porcentaje de signos neurológicos menores en estos pacientes.
b) Trastornos afectivos: Se
observan alteraciones de la psicomotricidad muy características tanto en las
fases maníacas del trastorno bipolar, como en los episodios depresivos.
i)
Manía: El aumento de la actividad psicomotora general es el
aspecto más espectacular de estos pacientes, y en ocasiones puede suponer
peligros para el mismo, y conductas heteroagresivas. Suele iniciarse con un
incremento aparente del rendimiento físico, aumento de energía y actividad,
resistencia a la fatiga y disminución de las necesidades de sueño.
Posteriormente aparecen conductas desinhibidas e impulsivas, debidas a la doble
excitación motora y cognitiva. Muchos pacientes verbalizan una sensación subjetiva
desagradable de “no poder parar”. En casos muy graves puede alcanzarse un
estado catatónico. Las conductas más características del estado maníaco son:
ü Desinhibición e indiscreción en la esfera
sexual y social.
ü Gastos excesivos, innecesarios y muy arriesgados.
ü Conductas
altruistas.
ü Inmiscuirse en asuntos privados o íntimos de
familiares o desconocidos.
ü Frecuentes episodios de discusiones y
violencia física (ingesta excesiva de alcohol).
ii) Depresión melancólica: Las
alteraciones psicomotoras constituyen un aspecto básico de la clínica de la
melancolía: movimientos y lenguaje lentificados, incremento de pausas en el
lenguaje, latencia de respuesta aumentada, reducción de movimientos en la
mirada, reducida expresión verbal, verbalización monótona, facies amímica,
postura de abatimiento o pesadumbre, inquietud, agitación. En casos graves
podemos observar estados estuporosos o catatónicos. Como hemos comentado
previamente, hay diversos grupos de trabajo (Widlöcher, Parker) que concluyen
que la esencia de la melancolía y la endogenicidad viene marcada por la
psicomotricidad (retardo psicomotor). En las recurrencias depresivas las
alteraciones de la psicomotricidad se observan precozmente, incluso antes de
las alteraciones cognitivas o del estado de
ánimo.
En el terreno de la conducta, el suicidio es la
eventualidad más grave, que se produce en el 10-15% de depresiones
(bipolares>unipolares>neuróticas).
c) Histeria: Entre las
neurosis, la histeria es la que presenta unas alteraciones motoras más
significativas. Se caracteriza por la marcada exhibición externa de los
síntomas: “neurosis de expresión”. La psicomotricidad de la histeria puede
considerarse a tres niveles:
i)
La personalidad histérica: Se caracteriza por la fuerte
tendencia a la seducción y a la exhibición. Predomina el talante de llamar la
atención de los demás, a través de la mímica facial, la voz, las posturas, etc.
Esta expresión exagerada de exhibición y seducción se denomina histrionismo, y
se caracteriza por la tendencia a la dramatización.
ii)
Los síntomas de conversión: Son las manifestaciones
corporales de la conflictividad histérica; es decir, la conversión de una
emoción desagradable o inaceptable en un síntoma físico. Pueden aparecer
síntomas inhibidos (parálisis, afonía) o excitados (espasmos, temblores,
tortícolis). Son más frecuentes en culturas poco desarrolladas.
iii)
Las crisis histéricas: Tienen características parecidas a los
síntomas conversivos, pero su presentación es más aguda y espectacular, y suele
ser de tipo reactivo. Pueden tomar formas de inhibición (crisis de letargia,
síncopes, estupor, etc.), o formas de excitación (crisis charcotianas o
pseudoconvulsivas, crisis de agitación y furor).
La elevada frecuencia de errores
diagnósticos de las manifestaciones histéricas aconseja que se mantenga cierta
prudencia antes de atribuir estos síntomas a una causalidad psicógena.
LA
PSICOMOTRICIDAD
El término psicomotricidad tal cual se utiliza con un
doble sentido en sus estudios Por una parte se utiliza cuando se habla del
desarrollo psicológico durante las primeras etapas de la vida y por otra parte
se entiende como una técnica utilizada para la educación.
Etimológicamente esta palabra tiene dos componentes
que son “Psico” que se refiere a la actividad psíquica donde se ve inmiscuido
la parte afectiva, cognitiva y “Motricidad” mantiene un cierto grado de
relación con la función o la actividad motriz que se expresa a través del
movimiento. Al unir las dos partes de la palabra se dice que la psicomotricidad
es el movimiento que mantiene una íntima relación con la psique.
En la psicomotricidad el cuerpo se utiliza como una
forma de expresión, como una manera de
lenguaje no verbal por medio de los movimientos, lo que designa la
individualidad de las personas.
Mendiara Y Gil Madrona en el 2016 da a conocer que:
“La psicomotricidad, al introducir la idea de globalidad corporal (entendida
como el estado de unión de lo motor, lo cognitivo, lo afectivo y lo
relacional), ha resultado ser u concepto clave para entender y estimar el papel
preponderante que hoy día tiene el cuerpo como totalidad (lugar de encuentro
simultaneo y unitario de movimiento, emociones y pensamiento) y como eje
central sobre el que gira la construcción de la personalidad.”
Según Álvarez en el 2013: "La psicomotricidad
estudia la relación entre el movimiento y las funciones mentales, indaga la
importancia del movimiento en la formación de la personalidad y del aprendizaje
el término "psicomotricidad" integra las interacciones físicas,
emocionales y cognitivas (lenguaje), en la capacidad de ser y de expresar en un
contexto psicosocial"
Por lo tanto la psicomotricidad es la correlación de la
mente y el cuerpo es decir el cuerpo efectúa lo que la mente le ordena, esto
basándose en las interacciones físicas, emocionales y cognitivas, no hay que
olvidarse que los movimientos son el lenguaje no verbal que tiene el cuerpo
humano.
Dentro de la psicomotricidad así como de cualquier
otro tema de investigación con variable patológica encontramos las
psicopatologías, aquí se tratara las psicopatologías cualitativas y las
psicopatologías cuantitativas.
Dentro de las psicopatologías cualitativas encontramos
el mutismo en donde el paciente se mantiene en total silencio sin siquiera
emitir algún gemido. Sin embargo este se encuentra consiente y entiende
órdenes, llega a escribir de forma coherente. En el mutismo a cinético se hace
referencia al estado de inmovilidad que aunque la persona se mantiene alerta
este se presenta en personas con lesiones como tumores en el diencéfalo o en el
tronco cerebral, en personas que han sufrido accidentes cerebrovasculares,
hidrocefalia hasta incluso en casos avanzados de VIH.
La acatisia que es la situación en la que el paciente
es incapaz de permanecer quieto, acompañada de una sensación subjetiva de
intranquilidad interna. También se conoce como el “síndrome de las piernas
inquietas”. Es un efecto adverso de los fármacos neurolépticos, que puede
aparecer al principio del tratamiento o tras varios meses. Aparece en el 20% de
los casos; más frecuente con antipsicóticos de alta potencia y en formas de
liberación retardada. Se trata reduciendo la dosis de neuroléptico y asociando
benzodiacepinas o fármacos anticolinérgicos. Es importante reconocer este
síndrome, ya que si se atribuye al trastorno psicótico, y se trata
incrementando la dosis de neuroléptico, empeoraría el cuadro clínico.
La Inhibición psicomotora es el síndrome
psicopatológico inverso al anterior. Lo podemos definir como el defecto en la
energía necesaria para poner en marcha los movimientos. Suele acompañarse de
una dificultad en la expresividad del lenguaje y gestos. Para referirse a este
estado clínico, se utilizan otros términos como retardo psicomotor en los
cuadros depresivos, o acinesia e hipocinesia en el síndrome parkinsoniano.
Entre los trastornos psiquiátricos, los cuadros
depresivos son los que producen estados de inhibición con mayor frecuencia. En
estos pacientes hay un retardo de las funciones psíquicas (pensamiento) y
motoras (postura estática de desánimo, abatimiento, disminución del tono
muscular). Existen autores, como Widlöcher (1983), que defienden un modelo de
depresión en que el retardo psicomotor sería primario en la melancolía; lo
considera como el síntoma principal de la depresión endógena, e independiente
de los otros síntomas.
Otro estado de inhibición se produce en los
esquizofrénicos, con una afectividad más indiferente y un pensamiento más
desestructurado.
La exploración del paciente inhibido es compleja, ya
que a menudo no podemos contar con su colaboración.
El estupor es un síndrome caracterizado por la
reducción o ausencia de las funciones de relación (habla o motilidad); es decir,
por el mutismo y la acinesia. Los signos clínicos que lo caracterizan son:
Disminución o supresión de las actitudes motoras relacionales espontáneas o
reactivas.
Mutismo
Trastornos vegetativos, con respuestas extrañas al frío o al calor.
Trastornos de la micción, defecación y alimentación.
Catalepsia, negativismo, manierismos, estereotipias y
ecofenómenos. Pueden asociarse alteraciones de la conciencia, alucinaciones,
delirios.
Su descripción ha ido evolucionando a lo largo de la
historia y actualmente se define como un síntoma primario motor a modo de
vestigio de un programa comportamental arcaico (Berrios, 1981).
Catatonía: Es un síndrome psicomotor característico,
que incluye síntomas como catalepsia, negativismo, estupor, ecosíntomas,
mutismo, rigidez muscular y estereotipias. También pueden aparecer actos
impulsivos aparatosos o agresivos.
Uno de los elementos más característicos es la
catalepsia o flexibilidad cérea: actitud inmóvil con la musculatura rígida, de
manera que pueden colocarse los miembros del sujeto en posiciones forzadas,
incómodas y antigravitatorias, sin que el sujeto vuelva a su posición original.
Se ha descrito la “almohada psicológica” como una característica clínica poco
frecuente, pero muy significativa de este estado.
Los ecosíntomas, también denominados obediencia
automática, consisten en que el individuo repite automáticamente movimientos
(ecopraxia), palabras (ecolalia) o gestos (ecomimia), producidos por el
interlocutor. A veces se observa “la respuesta del último momento”, en que el
individuo, tras no responder a una pregunta, articula una palabra o ruido
simple ante el ademán de marcharse del interlocutor.
El negativismo puede ser pasivo (actitud sistemática
negativa del paciente) o activo (tan sólo cuando se le obliga a realizar algún
acto).
Kahlbaum en
1873 fue quien consideró este síndrome como una entidad nosológica. Kraepelin
lo incluyó como un subtipo de esquizofrenia. Johnson en 2993 define la
catatonía como un síndrome neuropsiquiátrico causado por una gran variedad de
trastornos orgánicos, que se manifiesta en forma de catalepsia con un estado
mental anormal. Los cuadros catatónicos pueden aparecer en trastornos
afectivos, alteraciones de los ganglios basales, límbicas y diencefálicas, y
otros cuadros neurológicos, metabólicos, tóxicos y farmacológicos.
Una vez estudiadas las alteraciones cuantitativas de
la psicomotricidad, pasaremos a describir las alteraciones cualitativas de la
misma: estereotipias, manierismos, tics, temblor.
Estereotipias: Se definen como la repetición
reiterada e innecesaria de un acto que puede aparecer en la mímica facial o en
la mímica corporal general. Según la complejidad del movimiento, pueden
distinguirse dos tipos de estereotipias:
Simples: frotar, rascar, etc. Son frecuentes en los
trastornos orgánicos cerebrales de evolución demencial. Serían signos de
desintegración.
Complejos: movimientos de las manos, tocar los
cabellos, juguetear con un objeto, dar vueltas, balancearse, etc.). Son típicos
de trastornos psíquicos, como la esquizofrenia.
Es importante diferenciar las estereotipias de los
trastornos del sistema extrapiramidal producidos por los tratamientos
neurolépticos, como la discinesia tardía o las distonías agudas.
Los Manierismos son los movimientos parásitos que
aumentan la expresividad de los gestos y de la mímica, de forma grotesca y
extravagante. Son propios de cuadros esquizofrénicos residuales, en los que hay
una pérdida del contenido afectivo de los movimientos y gestos volviéndose
vacíos de contenido e insulsos.
Los Tics son movimientos rápidos y espasmódicos, que
aparecen en general en la cara, cuello y cabeza, de forma repetitiva e
involuntaria, y que aparentemente carecen de sentido. Son, por ejemplo, guiños
de ojo, fruncir de cejas, mover la cabeza echando el pelo hacia atrás, etc.
Rara vez el tic involucra músculos inferiores a los hombros. Se agravan con la
tensión emocional, se atenúan con la distracción y desaparecen durante el
sueño. El paciente puede retrasar la aparición del tic en el tiempo. Este
control voluntario de los tics genera desazón e inquietud, que va aumentando
hasta que se repite el tic.
Surgen frecuentemente en la edad infantil (7 años), y
son más frecuentes en varones (4:1). Los antecedentes familiares de tics en los
individuos afectos son insignificantes, pero 1/3 de los padres de niños con
tics presentan trastornos psiquiátricos. En la mayoría de los casos el síntoma
desaparece en pocos meses. Las formas que presentan un curso crónico son la de
comienzo tardío.
Una forma de especial interés es el Síndrome de
Gilles de la Tourette. Afecta a varones (3:1) e inicia antes de los 10 años, en
forma de tic monosintomático. Posteriormente se van asociando otros síntomas
como masivas contracciones de cara, tronco, piernas, producción de ruidos extraños
(gruñidos, chasquidos de lengua, etc.), coprolalia (emisión de palabras
soeces-60-%-), exhibicionismo (30%), conducta autodestructiva, conducta
antisocial y comportamiento obsesivo (33%). En la mayoría de los casos no hay
deterioro intelectual, pero sí trastornos del sueño asociados.
El Temblor son Movimientos oscilatorios regulares,
involuntarios y rítmicos, que aparecen en una parte del cuerpo alrededor de un
punto fijo. Se localizan en las extremidades, aunque pueden aparecer en cabeza,
cara y lengua. Los temblores más característicos son:
Temblor de reposo o parkinsoniano: De 4-5 movimientos
por segundo (ej. “contar monedas”). Suele acompañarse de rigidez o hipocinesia.
Puede atenuarse con el movimiento voluntario.
Temblor postural o de actitud: Aparece al iniciar o
efectuar algún movimiento, y se hace más evidente al mantener una postura.
Temblor intencional: Aparece durante el movimiento y
es de baja frecuencia. Aumenta de amplitud al acercarse al objetivo. Su
etiología suele ser cerebelosa. Frente a cualquier cuadro tremórico es
importante observar sus características
LA MOTRICIDAD EN EL ADULTO MAYOR
La Motricidad en el adulto mayor en
los cambios que se producen en la vejez y como afecta esto en la motricidad, es
informar cómo mantener y desarrollar las capacidades físicas en la tercera
edad. El término tercera edad hace referencia a la población de personas
mayores, sobre 55 años.
Jauregui y Kaplan (2007, p.11)
expresan que “El envejecimiento normal produce cambios corporales generales y
modificaciones específicas en distintos órganos y sistemas. Todos estos cambios
conducen a un deterioro en la capacidad de adaptación de individuo que se pone
francamente de manifiesto ante las situaciones de estrés.” Frente al
envejecimiento, desde la medicina hay dos posturas; la de prolongar los años de
vida, por un lado, y la que apunta a la calidad de vida por el otro.
Los adultos mayores, a diferencia de
los niños que van adquiriendo paulatinamente complejidad en sus movimientos, ya
tienen un bagaje motriz construido; por lo tanto, es necesario reconocer esta
condición, y utilizar categorías de análisis que lo aborden en toda su
complejidad, a pesar de que condición motriz sea una categoría que algunos
autores tienden a relacionar con rendimiento deportivo. La condición motriz, es
entendida por Clarke (1967) citado por Blázquez (1990, p. 148), como un término
que se diferencia de la expresión "condición física" en que esta
última se refiere a ejercicios enérgicos y elaborados, mientras que en la
condición motriz las variables a valorar tienen añadidos otros factores tales
como agilidad, flexibilidad y velocidad. Es fundamental valorar todas las
manifestaciones de movimiento del adulto mayor, a fin de determinar donde
focalizar los estímulos de actividad física y también estimar su grado de
autonomía, independencia y calidad de vida.
La motricidad en el adulto mayor cabe
mencionar que influyen varios factores en la motricidad de la vejez: Factores fisiológicos
o físicos. Factores psicológicos y sociales. Estilo de vida, como mantener,
restaurar, o desarrollar capacidades físicas.
Factores fisiológicos afectados:
Aparato locomotor: huesos articulaciones sistema muscular Sistema nervioso
Sistema cardiovascular Sistema respiratorio Metabolismo Osteoporosis- Perdida
de tejido compacto-Aumento de tejido esponjoso
ARTICULACIONES
Artrosis: Desgaste de articulaciones y tendones. Osificación
Disminución de líquido sinovial
SISTEMA
MUSCULAR Disminuye el tamaño y número de fibras Perdida de fibras
rápidas Perdida de sensibilidad y excitabilidad.
Factores fisiológicos afectados:
Aparato locomotor: huesos articulaciones sistema muscular Sistema nervioso
Sistema cardiovascular Sistema respiratorio Metabolismo
SISTEMA
NERVIOSO Disminución del peso del cerebro en un16%Disminución de
neuronas Disminución de velocidad de propagación de los impulsos nerviosos y
aumento en el tiempo de respuesta simpática.
SISTEMA
CARDIOVASCULAR Aumento de frecuencia cardiaca Aumenta el tiempo de
recuperación Aumenta la presión arterial Deterioran válvulas venosas
Hipertrofia del miocardio.
SISTEMA
RESPIRATORIO Descenso de movilidad de la cavidad torácica y aumento de la
adaptabilidad pulmonar. Aumento de tamaño de los alveolos y descenso de la
estructura elástica del pulmón.
METABOLISMO Disminuye
la tolerancia a la glucosa Aumento de la grasa corporal Aumenta el nivel de
colesterol, triglicéridos y lipoproteínas.
Factores psicológicos que influyen en
la motricidad de la tercera edad.
Características socio afectivas
jubilación: produce un cambio fundamental en estas personas, lo cual se ve
directamente en una caída anímica. En la adaptación de las personas en esta
nueva situación Harighurts distingue tres etapas:
1º
etapa: se logra dominar sentimientos de frustración y ansiedad.
2º
etapa: la persona trata de buscar ansiosamente un nuevo rol social.
3º
etapa: tiende a producirse la estabilización en el nuevo rol
encontrado
Subfactores que influyen en el
proceso de la adaptación a la jubilación. Estado de salud mental: sano o con
alguna enfermedad mental. Autonomía económica: tiene relación con su condición
económica y monetaria. Integración social: si es que la persona está integrada
a un círculo social, o pertenece a su sociedad, o al menos mantiene un vínculo
para superar de mejor forma este proceso nuevo en su vida.
Aislamiento socio familiar: Esta
situación se interpreta en este caso de la siguiente manera. La persona va
perdiendo a sus seres queridos sus hijos se independizan y se van de la casa lo
cual provoca en dichas personas los siguientes sentimientos y sensaciones:
Sensaciones soledad: tiene relación
con que el adulto mayor pierde sus seres queridos su núcleo social de trabajo.
Perdida de interés por su persona: falta de higiene y hábitos alimenticios.
Inactividad profesional: esto desencadena un proceso de regresión de las
aptitudes físicas y mentales. Toma de conciencia acerca de la importancia de
las relaciones humanas: La persona valora más estas relaciones y busca
instancias para llevarlas a cabo con sus pares.
Todos estos factores psicológicos
provocan en el adulto mayor una visión negativa del futuro y la vida, lo cual
puede desencadenar no solo enfermedades psicológicas sino también físicas. Como
solución a estos nuevos problemas a los cuales se ve expuesto el adulto mayor,
la actividad física le ayuda en los siguientes aspectos: Proporciona actividad
para su tiempo libre Les ayuda a superar en parte la pérdida de seres queridos.
ctividad física acorde con este tipo
de personas. Todas las actividades físicas estarán enfocadas de una manera
lúdica y social. Serán actividades en grupo Lo más importante es quien ese a
cargo o dirija estas actividades le dé un enfoque primordial a la socialización
e integración.
Se evidencia que las personas que
realizan actividad física muestran las siguientes actitudes: Buen ánimo. Ganas
de enfrentar los nuevos desafíos. Preocupación por su aspecto personal.
Estilo de vida. El estilo de vida es
un proceso vital influido directamente por los hábitos que sirven de soporte a
la vida del sujeto implica en los individuos una actitud ante la vida. Se
manifiesta de manera decisiva en el mantenimiento o pérdida de la competencia
motriz.
Estilo de vida sedentario Hay poca
actividad física. Más enfermedades físicas obesidad enfermedades cardiacas.
Acarrea enfermedades. Psicológicas (stress, depresión). Acelera el
envejecimiento. Acelera la involución motora.
Los factores principales que llevan
al envejecimiento prematuro en una persona con estilo de vida sedentario.
Alimentación excesiva. stress. Hipertensión. Tabaquismo y alcoholismo.
obesidad. soledad, poca participación social laboral. Sedentarismo, poca
actividad física.
Estilo de vida saludable Previene las
enfermedades físicas Combate la obesidad Retarda el envejecimiento Retarda la
involución motora. Los factores que están ligados a este estilo de vida son:
Sueño tranquilo Ejercicio corporal continúo buena nutrición Participación
socio-laboral. Como mantener capacidades físicas o desarrollar nuevas capacidades.
Efectos del entrenamiento físico en
los ancianos Produce en el anciano beneficios similares a los obtenidos en
edades jóvenes Se incrementa y el tiempo de resistencias acorta el tiempo de
recuperación pos ejercicio.
Mejora el aparato circulatorio Un
programa de ejercicios continuos podría disminuir la presión arterial Un
programa de resistencia muscular mejora el retorno venoso, y por lo tanto,
mejora la circulación vascular
También el aparato locomotor Previene
en parte las alteraciones del sistema músculo esquelético Mejora la
flexibilidad de las personas de edad avanzada aumentando la sensación de
bienestar. Disminuye la sensación de fatiga, aumenta la fuerza muscular y
provoca cierto grado de hipertrofia.
Finalmente hay que implementar
periodos más largos de relajación durante los estímulos, incluyendo elongación.
No se ha demostrado que el ejercicio físico contribuya a atenuar el deterioro
de la función nerviosa Una actividad física adecuada retrasa los prejuicios por
el proceso de envejecimiento fisiológico y mantendrán por mayor tiempo la
utilidad de las personas
Concluyendo se puede decir que con la
actividad física no vamos anular el envejecimiento sino vamos a prevenir
posibles enfermedades que pueden provocarnos un final doloroso y lleno de limitaciones,
también ayuda al mejoramiento de las relaciones sociales. Practicar el
ejercicio físico trae como beneficio la disminución de las diferentes
enfermedades. Ayuda al mantenimiento de las capacidades y habilidades motrices.
Mejora la dinámica articular, efecto lubricante, fortalecedor del cartílago de
la cápsula ósea. Disminuye la grasa del cuerpo.
Ayuda a que el abuelo no se sienta
como una carga más en la sociedad, sino que se sienta útil aportando o creando
ideas nuevas y de esta forma no caiga en un estado depresivo y desolado,
eliminando, el sedentarismo el hábito de fumar y el exceso de medicamentos.
Eleva la autoestima y calidad de vida del adulto mayor. Los adultos mayores
tienen que hacer el ejercicio corporal hoy, no pueden esperar, el tiempo se
termina; ellos no saben si podrán ir a los programas que se diseñen para
mañana, quizás mañana estén enfermos, o inválidos o ya no estén. Esa es la
realidad y conviene no ignorarla ni disimularla.
La Motricidad Laboral
Es un proceso de adaptación al medio
que incluye factores de maduración individual y factores del aprendizaje. La
evolución de la motricidad tiene un fuerte componente innato lo que lleva a
poderse establecer un calendario de referencia universal pero también está
influido por el aprendizaje lo que hace que exista un margen de variación
relativamente amplio en la edad concreta en que cada niño adquiere los hitos
del desarrollo. Los factores culturales también intervienen de forma que en
algunas culturas se estimula y valora la precocidad y en otras se intenta
retrasar el desarrollo. En cualquier caso, los calendarios de referencia son
útiles a pesar de no ser más que verdades estadísticas que en casos concretos
pueden no ajustarse ni en los tiempos ni en la secuencia.
El término “motricidad”, asociado al
ser humano, ha sido objeto de múltiples intentos de definición. Su acepción más
clara es la capacidad del sujeto para moverse integrando las estructuras
psico-biológicas (órganos, aparatos y sistemas) responsables. El resultado
observable de dicha capacidad se pone de manifiesto con las denominadas
acciones motrices (movimientos intencionales). A su vez el cumplimiento de un
objetivo específico en una tarea laboral pone de manifiesto el conjunto de un
mayor o menor número de acciones motrices (en determinadas posturas). Este
conjunto de acciones motrices y la capacidad del sujeto para su ejecución lo
denominamos habilidad motriz laboral
El problema de salud en el trabajo se
produce tanto por la mala higiene postural y de movimiento como por la
inactividad y/o sedestación continua y mantenida.
La motricidad laboral presenta una visión novedosa en la
prevención de riesgos laborales que se centra, a partir de un análisis
multifactorial del puesto de trabajo, en la búsqueda de la concordancia entre
la competencia físico-motriz de la persona y los requerimientos físico-motrices
de dicho puesto de trabajo.
La Motricidad Laboral reconoce como
aspecto clave la formación del trabajador para el buen ejercicio de su puesto
de trabajo, tanto en lo que refiere a las posturas y operaciones motrices
propias del puesto, como en la adquisición y mantenimiento del Perfil de
Competencia Motriz.
La aplicación de la
motricidad laboral puede contribuir al cumplimiento de tres finalidades como la
prevención de lesiones y dolencias, el bienestar general del trabajador (mayor
competencia, menor prevalencia de dolencias/lesiones) y el incremento del
rendimiento laboral (mejora en la productividad de la empresa).
Existen beneficios de una correcta motricidad en los
trabajadores para la empresa como son la reducción del absentismo, del
preceptismo y de las bajas laborales, mejoras en el rendimiento y en la
productividad, mejora en las relaciones de los grupos humanos, ahorro económico,
mejora de la percepción del trabajador sobre su empresa (marketing interno), evitar
la fuga de talentos y captación de los mismos, visibilidad de la compañía en
ámbitos vinculados a la Responsabilidad Social, mejora de la salud de la
empresa a través de la mejora de la salud de sus trabajadores.
También existen los
beneficios para el trabajador que ayudaran a que este se sienta más cómodo en
el puesto de trabajo y realice de mejor manera sus funciones y estos son la mejor
condición física, menos fatiga laboral, mejor salud general y mejor salud
artro-muscular, mejor postura en general y mejores posturas en la práctica
laboral, mayor satisfacción en el trabajo, incremento de la autoestima, menor
nivel de ansiedad, estrés y depresión y por ende mejores relaciones laborales y
mejora del clima laboral. Trabajo en grupo e interrelaciones personales.
Una
correcta ergonomía ayuda a los empleados; porque van a trabajar en unas condiciones
mejores, más sanas y seguras, a las empresas; porque, por un lado, sus
trabajadores serán más productivos y eficientes, algunos estudios hablan de
aumentos de hasta el 25%- y, por otro, porque se reducen las bajas y
absentismos laborales con los consiguientes ahorros. En definitiva, mayores
beneficios y más ahorro. Para el consumidor; porque el resultado final del
producto se verá mejorado en su calidad y el servicio prestado será un servicio
mejorado.
La proliferación de empresas
de este sector, en detrimento de otros sectores de producción como el agrícola,
hace que este sector se esté convirtiendo en elemento clave de productividad y
competitividad, por lo que su buen diseño, desde el punto de vista ergonómico,
es fundamental.
El trabajo en este sector se
caracteriza por pasar la jornada completa, o la mayor parte de la jornada de
trabajo, realizando tareas en posturas sedentarias, lo que implica soportar una
carga estática considerable, por tener que mantener una postura fija durante un
tiempo prolongado, y con un enorme esfuerzo para el sistema nervioso central.
Las consecuencias en la
salud del trabajador suelen traducirse en trastornos musculoesqueléticos,
trastornos circulatorios, contracturas musculares que se manifiestan
habitualmente en dolores de espalda, cuello, inflamación de muñecas,
piernas y tensión ocular.
La mayor parte de estos menoscabos
en la salud de los trabajadores, son previsibles y evitables, en gran medida,
en el diseño ergonómico del puesto.
Con la motricidad laboral se
ayuda a desarrollar la conciencia de la corporeidad y se desarrolla la atención
plena en nuestro vivir diario, afinando las sensaciones y percepción física,
logrando con ello mayor vitalidad y transformando los patrones de movimiento
rígido en fluido, aumentando los movimientos corporales. Se mejora en alto
grado el lenguaje expresivo, se libera energía y se disminuye el estrés, a
través de actividades recreativas como el baile, los ejercicios anaeróbicos, el
nadar, el caminar o realizar caminatas por nuestros valles o montañas. O aún
más, nuestras actividades cotidianas del que hacer doméstico, realizándolas con
alegría, serenando la mente y vigorizando el cuerpo, para llegar a una calma
vital que mejora la calidad de vida, aumentando el rendimiento físico y mental
y ampliando grandemente la creatividad para mejorar el rendimiento deportivo y
laboral.








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