Proyecto:
“LA DEPRESIÓN Y SU INFLUENCIA EN EL RENDIMIENTO LABORAL EN SUJETOS EN EDAD ADULTA”
Objetivo general:
Analizar
la influencia de la depresión en el rendimiento laboral en sujetos en edad
adulta.
Objetivos específicos:
· Psicopatología:
Explicar la psicopatología de la
depresión.
· Neuropsicología: Especificar las áreas cerebrales y
neurológicas que se ven afectas en la depresión.
· Pruebas
Objetivas: Describir
los reactivos para medir las variables en el tema propuesto.
· Psicología
Evolutiva II: Mencionar
las afectaciones de la depresión en la edad adulta.
· Teoría
General de los Sistemas: Relacionar
los síntomas de la depresión con el rendimiento laboral.
· Planeación
de Proyecto Creativo: Realizar
el prototipo del producto planeado durante el transcurso del semestre.
Producto:
DigitestDescripción:
CD interactivo que contiene la escala autaplicada para
medida de la depresión de Zung y Con. Este programa computarizado permite
realizar de manera más rápida y efectiva la calificación de la escala, además
proporciona resultados con puntos cortes de tres diferentes autores.
Constelaciones de ideas:
Neuropsicologia
psicopatologia
Estudios Previos:
MISHELLE RAMOS
La depresión es el motivo principal de
discapacidad en el mundo, y afecta a más de 350 millones de personas. A más de
los síntomas más conocidos de este trastorno, como es el bajo estado de ánimo,
la depresión posee otras señales cognitivas como son: la mala concentración,
indecisión dificultades de memoria, que están presentes la mayor parte del
tiempo durante los episodios.
La sintomatología cognitiva afecta a
varios aspectos de la vida del paciente, entre los cuales estan, el bajo
rendimiento en el trabajo y el mal desarrollo social.
Por esta razón, la (World
Federation for Mental Health, 2016) Federación Mundial
de la Salud Mental ha publicado un breve
informe: Depresión en el ámbito laboral (Depression in the workplace), en el
que hace referencia al impacto que tiene la depresión en el rendimiento laboral
y la falta de recursos que tienen las empresas para manejar y ayudar a los
empleados con problemas de salud mental.
Según los datos presentados en este
documento, la (OMS, 2016)
Organización Mundial de la Salud ha estimado que la depresión tiene una carga
superior que otros trastornos psiquiátricos como el trastorno bipolar o la
esquizofrenia, y mayor que otras enfermedades como el cáncer. La depresión
tiene unos importantes costes socioeconómicos. Se estima que en 2010 este
trastorno le costó unos 92.000 millones de euros a Europa, de los cuales
aproximadamente 54.000 millones (59%), fueron por costes indirectos, como por
ejemplo el absentismo laboral.
La distinción entre trastornos de tristeza
normal, síndrome de deterioro profesional y los trastornos deprimentes
propiamente dichos, no siempre es fácil. En excesivas ocasiones se carece de
protocolos de actuación adecuados y las propias condiciones laborales impiden
un abordaje satisfactorio e integral; es más, dichas condiciones pueden incluso
actuar como desencadenantes, sustentadores o mediadores de muchos de estas
dificultades.
La depresión es una enfermedad como
cualquier otra, la misma que puede sucedernos a cualquier persona, pero en más
de la mitad de los casos tiende a volverse crónica con otras enfermedades. Los
resultados son extremadamente negativos, tanto en los trabajadores como en las
organizaciones, si no se determina de forma prematura y no se asiste de manera
práctica.
El manejo de los problemas de salud mental
en el mundo laboral no es fácil. En varias ocasiones se necesita de protocolos
de actuación adecuados y las mismas condiciones laborales no permiten un
abordaje placentero y sistémico, es más, dichas condiciones pueden incluso
actuar como desencadenantes o facilitadores de muchos de estos problemas. El
objetivo del presente artículo es realizar una revisión sobre los diferentes
trastornos depresivos, sus efectos en el ámbito laboral, la interacción con el
mismo, y posibles líneas de tratamiento e intervención.
En el ámbito psicosocial, la depresión
produce un gran sufrimiento en la persona afectada y en las personas de su
entorno, con importantes repercusiones laborales y socioeconómicas, debido a la
lesión de productividad, al absentismo y a las posibles bajas profesionales
relacionadas. Una determinación y tratamiento adecuado, revierte estos efectos
negativos de la depresión no tratada.
La depresión es un trastorno mental
frecuente, que se caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés
o placer, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o
del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración. (OMS, 2016)
La depresión puede llegar a hacerse
crónica o recurrente y dificultar sensiblemente el desempeño en el trabajo o la
escuela y la capacidad para afrontar la vida diaria. En su forma más grave,
puede conducir al suicidio. Si es leve, se puede tratar sin necesidad de
medicamentos, pero cuando tiene carácter moderado o grave se pueden necesitar
medicamentos y psicoterapia profesional. (OMS, 2016)
La depresión es un trastorno que se puede
diagnosticar de forma fiable y que puede ser tratado por no especialistas en el
ámbito de la atención primaria. (OMS, 2016)
La depresión es una palabra de uso común
aunque puede tener diferentes significados. A menudo se utiliza para referirse
a períodos pasajeros de tristeza o desánimo tras experimentar la pérdida de un
ser querido, de la salud, de pertenencias personales, tras la frustración de
expectativas deseadas, o ante dificultades cotidianas.
Según Winokur (1997) citado por: (Vazquez, 2000) ha propuesto que la depresión unipolar
desde la perspectiva clínica es un trastorno homogéneo pero etiológicamente es
heterogéneo. La depresión es un problema de múltiples facetas caracterizado por
un amplio número de síntomas que pueden, o no, estar presentes en cada paciente
en particular.
No todas las depresiones obedecen a las
mismas causas. Por ello, en la actualidad hay un amplio número de teorías que
intentan explicar la etiología de la depresión.
ETIOLOGÍA
La depresión es un trastorno del estado de
ánimo que inquieta la relación del yo con su ideal. Los eventos desencadenantes
del conflicto son lesiones narcisísticas que remueven una imagen personal que
se sostiene en una idealización defensiva carente de apoyo real o simbólico.
Aunque el tratamiento farmacológico determina una mejoría de los síntomas, la
psicoterapia analítica actúa sobre la dimensión personal del trastorno.
Factores
sociales
Eventos que exceden los recursos
personales de afrontamiento como puede ser la muerte de una persona
significativa, una enfermedad crónica, problemas interpersonales severos,
estrés, dificultades económicas, mal proceso de divorcio, pobre red de apoyo
social.
Se consideran factores potenciadores de la
aparición de este trastorno todos aquellos que son negativos para el sujeto (estrés, ansiedad, incapacidad de encauzar los problemas...) en
cualquiera de sus ámbitos personales (laboral, familiar…), en especial si el
sujeto se encuentra además en una situación de dependencia o consumo habitual
de alcohol, tabaco, drogas, etcétera. Una situación de escasas o nulas
relaciones interpersonales potencia especialmente estos factores. (González,
2017)
Factores
cognitivos
Esta formulación teórica gira en torno a
tres conceptos básicos: la cognición, el contenido cognitivo y los esquemas. La
cognición se refiere al contenido, proceso y estructura de la percepción, del
pensamiento y de las representaciones mentales. El contenido cognitivo es el
significado que el sujeto da a los pensamientos e imágenes que tiene en su
mente; para los terapeutas cognitivos la interpretación que haga el sujeto sobre
un hecho (contenido cognitivo) tendrá una influencia importante en lo que
siente.
Los esquemas son creencias centrales que
se constituyen en los principios directrices que sirven para procesar la
información procedente del medio. Aunque no se especifica claramente el origen
de los esquemas erróneos, parece sugerirse que podrían ser el resultado del
aprendizaje a través de la exposición a acontecimientos y contextos anteriores,
jugando un importante papel las experiencias tempranas y la identificación con
otras personas significativas.
Los esquemas depresivos tienen que ver con
acontecimientos tales como la desaprobación o la pérdida de los padres. De ello
se deduce, que muy probablemente aquellos individuos que padecen una depresión
episódica presentan esquemas menos patológicos o con menos áreas claves de
vulnerabilidad por ejemplo confianza, seguridad, amor, etc que aquellos con
depresión crónica. (Vazquez, 2000)
Factores
genéticos
La presencia de antecedentes de depresión
en el ámbito familiar cercano (padres y hermanos) incrementa en un 25-30% la
probabilidad de sufrir depresión. En diversos estudios se ha determinado que en
los gemelos monocigóticos hay un 50% más de probabilidades de que uno de los
hermanos padezca depresión en el caso de existir precedentes en el otro. Este
porcentaje se reduce al 25% en el caso de gemelos dicigóticos. (González,
2017)
Existe un mayor riesgo de padecer de
depresión cuando hay una historia familiar de la enfermedad, sin embargo, la
depresión grave también puede ocurrir en personas que no tienen ninguna
historia familiar de la enfermedad, lo cual indica que hay factores extras que
pueden causar la depresión.
Factores
biológicos
Las causas biológicas de la depresión se
pueden resumir así:
- Vulnerabilidad biológica y herencia.
Algunos tipos de depresión suelen
presentarse en una misma familia, lo que significa que existe una conexión,
entre la depresión y la herencia. Sin embargo, una vulnerabilidad biológica no necesariamente se traduce en depresión a
menos que las condiciones ambientales lo favorezcan; por ejemplo, si has
sufrido abuso infantil o has vivido demasiado estrés
durante tu infancia, podrías tener tendencia a desarrollar depresión, pero esto no significa que la
tengas o la vayas a desarrollar de forma obligatoria. Por el contrario, si
creciste en un ambiente saludable, puedes tener la predisposición genética, pero
puede que nunca llegues a desarrollar esta condición. Así que, es igual
que con otras muchas condiciones fisiológicas.
Por otro lado, puedes tener depresión sin
que necesariamente otro miembro de tu familia la tenga. Es decir: existe
una conexión biológica. Sin embargo, esta conexión no explica la depresión en todos los casos en los que la
depresión aparece.
- Disfunciones en la neurotransmisión
cerebral.
En este caso, la depresión o la
inexistencia de la misma, puede deberse a déficits o exceso de
neurotransmisores en tu cerebro, a que existan problemas en la recepción del
neurotransmisor en la sinapsis, o bien, a una reducción de los transportadores
de proteínas de serotonina la
cual se encarga de generar la sensación de bienestar y de regular el humor, y
de dopamina que está encargada
de la motivación y el placer. Esta hipótesis resulta interesante, sin embargo,
actualmente existen algunos científicos estudiando su validez, es decir que
están buscando evidencias para desacreditarla.
- Diferencias en la estructura cerebral.
Tus emociones son reguladas por diversas estructuras cerebrales
como: la región pre-frontal, el
hipocampo y la amígdala y, a lo largo de los años, los
investigadores han encontrado diferencias en estas estructuras cerebrales entre
quienes tienen tendencia a la depresión y quiénes no.
En apariencia, el tamaño del hipocampo (tu estructura cerebral
encargada del procesamiento de la memoria a largo plazo y del procesamiento de
la información), también está relacionado con la duración de la depresión, pues
cuando los niveles de la hormona del estrés son altos, el crecimiento de las
células nerviosas en esta parte del cerebro se reduce significativamente.
Otros estudios también han demostrado que
la amígdala la cual se
encarga de regular las emociones, es más grande o más activa en personas deprimidas
o con tendencia a la depresión.
Además, las otras estructuras en las que
se encuentran diferencias son las neuronas,
las cuales son extrañamente
pequeñas en personas con depresión o que tienen tendencia a
desarrollarla.
También se ha encontrado menor cantidad de células gliales en
el córtex pre-frontal en personas deprimidas, lo cual podría explicar por qué
existen pensamientos negativos y ciertos patrones repetitivos en personas con
depresión. (Beck, 2009)
SINTOMATOLOGÍA
Cognitivos
La depresión se asocia con una disminución
de las funciones cognitivas en una gama de áreas, entre las que se incluyen
atención, memoria y las funciones ejecutivas. Los síntomas cognitivos de la
depresión pueden tener un profundo efecto en la habilidad de los pacientes para
llevar a cabo las tareas de la vida diaria, y son factores significativos que
afectan a la capacidad de funcionar tanto a nivel interpersonal como
ocupacional.
Los estudios sobre memoria en pacientes
con depresión han demostrado de manera consistente tanto la dificultad para
recordar a corto plazo como la dificultad para aprender a partir de un material
verbal o visoespacial.
Emocionales
Se ha visto que existe un porcentaje
significativamente mayor de depresión en mujeres que en hombres. La edad
también es un factor influyente, y la franja comprendida entre los 35 y los 45
años es la de mayor incidencia de depresiones. El embarazo y el posparto son etapas vitales de la mujer con un mayor
riesgo de aparición de depresión debido a las alteraciones hormonales sufridas. (González,
2017)
Fisiológicos
La aparición y cronificación de la
depresión se ha relacionado especialmente con un descenso de los niveles de
serotonina a nivel de las uniones neuronales. Por este motivo, en el
tratamiento de la depresión se emplea en ocasiones un grupo de fámacos, los
inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, cuya función consiste
precisamente en modificar los niveles de serotonina que se encuentran alterados
en estos pacientes. Existe, además, un grupo de enfermedades estrechamente
ligadas a la aparición de depresión, la mayoría de ellas relacionadas con
alteraciones endocrinas: (González, 2017)
CLASIFICACIÓN
DE LA DEPRESIÓN
TRASTORNOS
DEPRESIVOS
Los trastornos depresivos son un conjunto
de cuadros clínicos en los que predomina el síntoma subjetivo de estado de
ánimo deprimido puede no ser manifiesto y una reducción del interés.
Se presentan en el transcurso de los trastornos del estado de ánimo uni
o bipolares afectivos, trastornos somáticos, trastornos de adaptación
causados por conflictos o situaciones difíciles, intoxicaciones, efectos
adversos a medicamentos, otros trastornos psiquiátricos tales como los
trastornos esquizoafectivos, la depresión pospsicótica, trastornos mixtos de
depresión y ansiedad, neurastenia o síndromes de abstinencia.
Trastorno
depresivo mayor
La depresión mayor es un síndrome o
agrupación de síntomas en el que predominan los síntomas afectivos (tristeza
patológica, decaimiento, irritabilidad, sensación subjetiva de malestar e
impotencia frente a las exigencias de la vida) aunque, en mayor o menor grado,
también están presentes síntomas de tipo cognitivo, volitivo o incluso
somático, por lo que podría hablarse de una afectación global de la vida
psíquica, haciendo especial énfasis en la esfera afectiva.
La
base para distinguir estos cambios patológicos de cambios ordinarios, viene
dada por la persistencia de la clínica, su gravedad, la presencia de otros
síntomas y el grado de deterioro funcional y social que lo acompaña. Muchos
casos de depresión son claramente apreciables en la práctica clínica, aunque
raras veces resulta fácil establecer su autonomía diagnóstica respecto de otras
entidades psicopatológicas. Así, por ejemplo, la asociación entre trastorno
depresivo y de ansiedad es alta y con diversas combinaciones sintomáticas en
sus manifestaciones.
La depresión también puede concurrir con
el abuso de alcohol u otros tóxicos, y con algunas enfermedades orgánicas
cerebrales y sistémicas . Si bien las causas de la depresión no son conocidas,
diferentes factores podrían intervenir en su génesis, como determinados
factores genéticos, vivencias de la infancia y adversidades psicosociales
actuales (contexto social y aspectos de la personalidad). También podrían jugar
un papel importante como factores de riesgo en el desarrollo de una depresión,
dificultades en las relaciones sociales, el género, el estatus socio-económico
o disfunciones cognitivas, aunque lo más probable sea una interacción de
factores biológicos, psicológicos y sociales.
Trastorno
distímico
El trastorno distímico, conocido también
como distimia, tiene como característica básica un estado de ánimo crónicamente depresivo que está presente la mayor parte
del día de la mayoría de los días durante al menos 2 años (según el
DSM IV, Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales). En
niños/as y adolescentes el estado de ánimo puede ser irritable y la duración
debe de ser de al menos 1 año. (Beck, 2009)
Además, para su diagnóstico se requiere la
presencia de dos o más de los siguientes síntomas: pérdida o aumento del
apetito, insomnio o hipersomnia, falta de energía o fatiga, baja autoestima,
dificultades para concentrarse o para tomar decisiones y/o sentimientos de
desesperanza.
A lo largo del periodo de 2 años (1 año en
niños/as y adolescentes) los intervalos libres de síntomas no son superiores a
2 meses.
Las personas con trastorno distímico
pueden dejar de interesarse por cuestiones que antes eran de su interés, pueden
aparecer sentimientos de incompetencia, aislamiento social, sentimientos de
culpa o tristeza referentes al pasado, sentimientos subjetivos de irritabilidad
o ira excesiva, y descenso de la actividad, la eficiencia o la productividad.
Dado que estos síntomas se convierten en
gran medida en una parte de la experiencia de las personas que lo padecen es
frecuente que utilicen expresiones como “Yo
siempre he sido así”, “Es mi
forma de ser”.
Todos estos síntomas causan un malestar
significativo y/o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la
actividad de la persona.
Es importante diferenciar este trastorno
del trastorno depresivo mayor, lo cual resulta difícil dado que los dos
trastornos comparten síntomas parecidos. Normalmente, el trastorno depresivo
mayor consiste en uno o más episodios depresivos diferenciados que se pueden
distinguir de la actividad normal de la persona, mientras que el trastorno
distímico se caracteriza por síntomas depresivos menos graves y crónicos, que
se han mantenido durante muchos años.
Cuando el trastorno distímico es de muchos
años de duración, la alteración del estado de ánimo no puede distinguirse con
facilidad del funcionamiento “normal” de la persona.
El diagnóstico
del trastorno debe ser hecho siempre por un profesional. No puedes, ni debes,
auto-diagnosticarte. Sólo un profesional está preparado para hacerlo con rigor
y fiabilidad.
Trastorno
depresivo no especificado
Se incluyen aquellos trastornos con
síntomas depresivos que no cumplen los criterios para un trastorno depresivo
mayor, un trastorno distímico, un trastorno adaptativo con estado de ánimo
depresivo, o con estado de ánimo mixto ansioso y depresivo. Ahora pasaremos a
citar los trastornos que pueden incluirse aquí:
1. Trastorno disfórico premenstrual. En este trastorno los síntomas deben presentarse durante la última semana de la fase luteínica. Los síntomas deben ser de la suficiente gravedad como para inferir en el trabajo, o las actividades habituales en la vida del sujeto. Dichos síntomas deben estar ausentes ya durante la siguiente semana a la menstruación.
1. Trastorno disfórico premenstrual. En este trastorno los síntomas deben presentarse durante la última semana de la fase luteínica. Los síntomas deben ser de la suficiente gravedad como para inferir en el trabajo, o las actividades habituales en la vida del sujeto. Dichos síntomas deben estar ausentes ya durante la siguiente semana a la menstruación.
2. Trastorno depresivo menor. Se
debe cumplir el criterio de, al menos, dos semanas, pero, que sin embargo,
cumple menos de los cinco ítems exigidos para el trastorno depresivo mayor.
3. Trastorno depresivo recidivante.
Son episodios depresivos de una duración entre dos días y dos semanas, que
deben presentarse durante un año, al menos una vez al mes.
4. Trastorno depresivo psicótico en
la esquizofrenia. Es un episodio depresivo que se presenta durante la fase
residual de la esquizofrenia.
5. Por último, casos donde el
clínico sabe que es un trastorno depresivo, pero no puede determinar si es
primario, o bien secundario a alguna enfermedad o a alguna sustancia.
GONZALO
FLORES
De
acuerdo a la Organización Mundial de la salud en el 2015, se considera a la
depresión como un trastorno mental que suele ser uno de los más comunes en la
comunidad mundial, tiene muchas características visibles como falta de interés,
perdida de placer, también se caracteriza por profunda tristeza, problemas para
conciliar el sueño, disminución de la concentración, cansancio recurrente y
podrían aparecer sentimientos de culpa.
La
depresión tiene distintos niveles pero si llegase a una etapa crónica o
recurrente, puede dificultar la vida, el desarrollo de la persona. Puede
alterar aspectos tan importantes como el trabajo, la educación dificultando el
actuar de la persona en la vida diaria. SI no es controlado en una etapa
crónica puede llevar al suicidio. Los casos diagnosticados por lo general se
pueden tratar sin medicamentos y solo mediante la psicoterapia pero cuando el
caso es moderado o grave se podría recurrir a ellos.
Parafraseando
a García en el 2015, la depresión es un trastorno psiquiátrico que afecta al
estado de ánimo, puede encontrarse en estados transitorios como permanentes,
tiene características particulares relacionadas a la baja autoestima,
sentimientos de culpabilidad, infelicidad y distintos rasgos que afectan a la
salud mental y al desarrollo personal de la persona.
La
depresión como una enfermedad diagnosticada puede considerarse a través de un
conjunto de síntomas que afectan la esfera afectiva que es el conjunto de lo
que la persona siente y piensa las emociones recurrentes en el sujeto que se
hacen visibles a través de su comportamiento emocional, sentimental o entorno
al marco social, es entonces que si se
ve afectada esta esfera la persona puede padecer distintas afecciones que
concurren en este trastorno. Si afectan al bienestar de la persona en esta
esfera pueden convertirse en distintas enfermedades mentales más que todo en
las que afectan el desarrollo normal de la persona. También esta enfermedad se
puede expresar cuando existen afecciones a nivel cognitivo, incluso
volitivo puede llegar a convertirse en
algo somático.
La
depresión en el ámbito de desarrollo de la persona afecta en gran mayoría a su
desempeño laboral, también a sus relaciones sociales tanto como las personales,
esta enfermedad puede generar incapacidad laboral. Otros de los síntomas que
pueden advertir de la existencia de la depresión son los cambios que la persona
puede tener a nivel social, el alejamiento de amigos, o el permanecer solo y alejarse
de la familia puede ser un síntoma visible de esta enfermedad, también entran
factores como la disminución de la atención, la persona puede entrar en cuadros
hipocondriacos, ideas pesimistas.
La
depresión depende de múltiples cusas no es un trastorno que solo deba cumplir
un criterio. Las causas combinadas desencadenan esta enfermedad. Distintas
investigaciones han mencionado que la depresión tiene una relación estrecha la
mala distribución de sustancias químicas en el cerebro. Cuando la persona entre
en un estado de depresión, los niveles de sustancias o neurotransmisores
bajaran considerablemente. Otros síntomas de la depresión que están inmersos en
la sociedad son el consumo de sustancias como droga y el alcohol que afectan
también las esferas del sujeto.
Para
la Organización Mundial de la salud en el 2015, la depresión puede convertirse
en un problema de salud pública si no existen sistemas o programas de
prevención, la depresión es considerada una enfermedad común que afecta a un
gran porcentaje de la población y que también puede presentarse en la gran
mayoría de personas en cualquier momento de su vida.
La
depresión se considera una enfermedad en cierto punto muy común en torno a la
sociedad, los pacientes que son internados por trastornos mentales en su
mayoría padecen o tienen síntomas de esta enfermedad. Este trastorno al ser
algo común no depende de situación socioeconómica, nivel de educación ni
tampoco de las cualidades personales, ninguna persona esta absenta a padecerla.
Se puede considerar que el problema del aumento de las estadísticas de la
depresión actualmente se debe a que no existen programas de prevención y las
personas no se encuentran informadas sobre esta enfermedad que no es un virus
biológico pero que afecta de igual manera que uno de estos.
Según
las estadísticas mencionadas por diario El Tiempo (23 de febrero del 2017), la
depresión como enfermedad afectó en 2015 a trescientos millones de personas
alrededor del mundo lo que equivale al 4,4 por ciento de la población mundial y
aumentó un 18 por ciento su alcance en la última década. Este número de
afectados ha aumentado un 18, 4 por ciento entre los años 2005 y 2015, estos
datos proporcionados por la O M S autora de estas estadísticas.
Según
la Organización Mundial de la salud en el 2015, la depresión es uno de los
principales causantes de discapacidad a nivel mundial, y en los casos que la
enfermedad es grave puede incurrir en suicidios. Según las estadísticas
publicadas por esta organización alrededor de 788000 personas recurren al
suicidio mientras padecen este trastorno, enfermedad. Se encuentra mayor prevalencia de depresión en los países
occidentales un 3 por ciento de la población total general. ´
Al
mencionar la prevalencia de esta enfermedad también podemos afirmar que las
estadísticas mencionan que esta enfermedad está presente en casi el doble de
mujeres que hombres, aunque muchas investigaciones intentan desmentir esta
estadística ya que se menciona que la depresión en el hombre es menos admitida
y la sintomatología debe ser tomada de forma diferente. Existen factores
biológicos, que están intrínsecos en el ciclo de desarrollo de la persona que
son hormonales, y psicosociales que se
encuentran solo en las mujeres, y están relacionados con tasas altas de
depresión. Investigaciones han demostrad que las hormonas producidas por el
cuerpo de las mujeres son las que afectan al cerebro y regulan las emociones y
estados de ánimo. Es por eso que las mujeres son más propensas a padecer
depresión pos parto, ya que todos los cambios fisiológicos por los que pasan
causan esta enfermedad. Y al habar de estos cambios físicos, hormonales no
podemos dejar pasar a la menopausia un gran porcentaje de mujeres que entrar a
esta etapa de la vida sufre de depresión. Finalmente las mujeres que se
enfrentan a estrés en el trabajo y poseen muchas responsabilidades dentro del
hogar tienden a padecer en su mayoría de depresión.
A
diferencia de las mujeres los hombres padecen la depresión de cierta manera
algo distinta y acostumbran a combatir los síntomas de manera diferente. Los
hombres pueden reconocer de mejor manera la fatiga, irritabilidad o la perdida
de interés en las actividades que antes des producían gratificación, mientras
que las mujeres intentan no admitir los sentimientos de tristeza o culpa. En su
mayoría los hombres que padecen de síntomas depresivos recurren al uso de
drogas o abuso del alcohol, es normal que los hombres de edad adulta intenten
introducirse más en su rol de trabajador para evitar el contacto o evitar el
hablar de los síntomas que padece con su familia.
La
depresión puede originarse por la activación o inclusión de varios factores que
pueden ser biológicos, genéticos además de psicosociales. El origen de la
enfermedad es complejo en muchos de los pacientes.
La
herencia genera un riesgo latente de sufrir este trastorno, si existe
antecedentes de familiares con depresión las probabilidades de que otro miembro
de la familia la pueda padecer aumentan considerablemente
Entre
los factores bioquímicos mencionados por López, T (2014) se asocia a la
bioquímica del cerebro, estudios recientes han demostrado que las personas que
padecen de depresión en estado grave poseen un desequilibrio en los
neurotransmisores dentro del cerebro, es por ello que los casos más severos de
depresión poseen una prescripción médica de un psiquiatra.
Otro
desencadenante de la depresión son los problemas psicosociales como menciona
Monteverde (2014), cuando la persona es expuesta a eventos que exceden los
recursos personales de afrontamiento que podrían ser situaciones como muertes
de familiares, enfermedades o problemas interpersonales severos, estos factores
psicosociales podrían genera depresión en una persona.
Los
rasgos de la personalidad también son un antecedente para el desencadenamiento
de la depresión, las personas que suelen ser demasiado pesimistas, o que poseen
auto conceptos pobres, autoestima baja, y son perronas que tienden a la
preocupación extrema se convierten fácilmente en portadores de esta enfermedad,
trastorno.
EL
entorno laboral del que se trata nuestro trabajo final tiene mucha relación con
la depresión que puede llegar a tener los trabajadores de una organización.
Estudios realizados están indicando que el desempleo está disminuyendo en el
país. Pero que el desempleo disminuya no quiere decir que los trabajadores se
sientan satisfechos en su trabajo. Es posible que ese sueldo o trabajo tenga
que ser obligatoriamente tomado por la necesidad económica que le permita vivir
y mantener a su familia, pero muchos trabajadores lo hacen a costa de su salud
y bienestar mental. Las necesidades económicas que existen hoy en día hacen que
las personas opten por aceptar cualquier trabajo sin embrago nunca se hayan
preparado para este y aunque no sea su vocación pero la gran mayoría de los
trabajadores están de acuerdo en que no se debe rechazar ninguna oferta porque
es necesario el sustento económico. Pero es muy claro que desde allí ponen en
juego su bienestar mental, muchas patologías aparecen cuando el trabajador es
expuesto a estrés laboral, mal clima laboral, maltratos psicológicos. Los
trabajadores comúnmente desarrollan depresión al verse influenciados por los
factores antes mencionados. Esta enfermedad que requiere de un tratamiento
pronto y oportuno que pueda ser identificada y aliviada lo más pronto posible
para que no se convierta en crónica y pueda afectar en la salud biológica del
individuo que ya por si la debe estar afectando.
La
depresión tiene muchos orígenes que pueden variar desde biológicos hasta
psicológicos. Esta enfermedad afecta al diario vivir de la persona. Pero cuando
se desarrolla en el ambiente laboral puede ser por factores que afectan
directamente el desempeño laboral de la persona y que están relacionados con el
ambiente de trabajo, los compañeros, la sobrecarga laboral o como se mencionó
que el trabajo no sea el que la persona siente como adecuado o que no lo hace
suyo.
Para
indicar de donde provienen los índices más altos de depresión en los
trabajadores, podemos empezar por el ambiente labora. La depresión afecta
profundamente /n todos los sentidos a la persona ya sean relaciones
interpersonales, de pareja o con sus hijos. La calidad de vida de esta persona
se ve sumamente afectada y tiende a ponerse peor si no es controlada a tiempo.
Para detectar cuando una persona podría estar sufriendo de depresión en el
trabajo uno de los síntomas más característicos es la perdida de interés.
Cuando la persona comienza a desenvolverse de manera distraída, poco
profesional o inadecuadamente se podría estar hablando de que la persona
presenta niveles de depresión leves. Se pueden evidenciar también pensamientos
negativos, falta de concentración, o cansancio que no tienen lógica aparente,
sensaciones de malestar. La persona con presenta enfermedades leves como refriados
o dolo de estómago, cefaleas menores, pero que pueden ir en aumento y
convertirse en trastornos del sueño o cefaleas mayores.
Los
datos estadísticos de la Organización Mundial de la Salud en el 2015, indican
que existen más de 300 millones de personas en el mundo que sufren de depresión
en distintos niveles. En otro estudio Ecuador se encuentra en el puesto 11 de
América Latina entre los países que tienen más altos índices depresión. Se
indica que las personas en edad adulta sufren más de este trastorno que los
adolescentes. Estos datos pueden ser de gran relevancia para la investigación
porque la misma se centra en la edad adulta temprana y son los adultos lo que
más padecen de eta patología.
Según
la Organización Mundial de la salud en el 2016 “el trabajo es beneficioso para
la salud mental, sin embargo, un entorno laboral negativo puede causar
problemas físicos y psíquicos, un consumo nocivo de sustancias y de alcohol,
absentismo laboral y pérdida de productividad.”
Un
trabajador que está pasando por la depresión puede ser identificado rápidamente
por sus compañeros porque ellos pueden notar factores como: reducción de
productividad, frecuentes reclamos, lesiones o enfermedades ausencia en el
trabajo. Las políticas laborales inadecuadas y poco interés de las empresas por
la protección de la salud de su personal podrían estar siendo factores
agravantes de esta patología. Los responsables de recursos humanos y
empleadores deben ser conscientes de su papel como los encargados del cambio
para que el lugar de trabajo sea el adecuado.
De
acuerdo al Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (I. N. E. C.) en el 2016
indicó que se trataron a 1.084 por episodios depresivos, 801 por otros
trastornos de ansiedad, 755 por esquizofrenia, 716 por desórdenes mentales y
del comportamiento debido al uso de múltiples drogas y el uso de otras
sustancias psicoactivas y 570 por trastorno afectivo bipolar.
Como
se puede notar en los datos estadísticos la depresión es la patología más
tratada durante el año 2016 en Ecuador. Si sigue en aumento puede convertirse
en un problema de salud pública que al no ser prevenido a tiempo comenzaría a
aumentar cada vez más a la población adulta.
Cuando
se habla de la depresión en la parte clínica se menciona a los trastornos del estado
de ánimo que son un varios de trastornos
que están incluidos dentro del manual de diagnóstico de los trastornos mentales
(D. S. M. - IV) ya que estos trastornos tienen una característica en común que
es la alteración del estado de ánimo de la persona. Otra clasificación
importante es la que nos proporciona el C I E 10 que considera la clasificación
de estos trastornos como Trastornos del humor (afectivos).
Según
el D. S. M. - IV en 1994, los trastornos del estado de ánimo, se subdividen en
referencia se poseen o no poseen la presencia de episodios de manía que son los
trastornos depresivos y los bipolares. De los trastornos depresivos el más
común y más estudiado es el trastorno depresivo mayor, que se conoce comúnmente
como depresión clínica o depresión mayor. En la otra subdivisión los trastornos
bipolares están caracterizados por que se presentan episodios de manías que se
mezclan con episodios depresivos.
EL
D S M – IV en 1994 habla del trastorno de depresión mayor como depresión
unipolar, depresión clínica, y menciona que este trastorno aparece cuando el
sujeto que lo padece sufre uno o más episodios depresivos mayores. Se recalca
que si el paciente solo ha sufrido de un episodio este se trata como trastorno
de depresión mayo con episodio único y cuando el número de episodios es
superior a uno se le considera como trastorno de depresión mayor recurrente.
Los
sujetos que padecen de episodios de depresión mayor o del trastorno en si son
los más propensos a cometer suicidio, si se realiza una intervención pronta o
se realizan las fases de prevención más específicamente la prevención
secundaria ya que sería un caso diagnosticado, se podría reducir este riesgo y
hacer que la persona busque ayuda y pueda ser tratado a tiempo.
A
continuación el del manual de diagnóstico de los trastornos mentales (D. S. M.
- IV) menciona al trastorno distímico o que se conoce comúnmente como distimia,
básicamente lo que lo caracteriza es un estado de ánimo severamente depresivo
que afecta a la persona la mayor parte del día y este debe haber tenido una
duración mínima de dos años. (Saavedra, 2013)
Si
se quiere diagnosticar la distimia el paciente debe cumplir dos o más de los
siguientes síntomas: falta de apetito, hipersomnia, dificultades con la
atención, sentimientos de desesperanza, falta d energía. En el transcurso de
los dos años antes mencionados no debe exceder un intervalo de dos meses para
que un síntoma sea recurrente.
Para
darse cuenta cuando una persona comienza a sufrir de síntomas de distimia se lo
puede reconocer porque ya no se interesa por asuntos que para el sujeto solían
ser importantes. El aislamiento de la sociedad es algo común en los distímicos,
estas personas intentan alejarse del mundo exterior porque suelen tener
sentimientos de culpa, incompetencia o tienen miedo de expresar ira hacia los
demás, todos estos aspectos afectan en gran cantidad a la eficiencia y
productividad del sujeto.
Resulta muy complicado el diferenciar
entre el trastorno de depresión mayor y el distimico, dado que sus síntomas son
parecidos. Ciertos puntos se podrían aclarar para intentar diferenciarlos. El
trastorno de depresión mayor consiste en uno o varios episodios depresivos, en
su lugar el distimico son síntomas
depresivos menos graves, que se mantiene por varios años. Si el trastorno
distimico ha sido un mal que ha tenido a la persona por varios años es difícil
entender el buen funcionamiento y el normal de la persona.
El diagnóstico
del trastorno debe ser hecho siempre por un profesional. No puedes, ni debes,
auto-diagnosticarte. Sólo un profesional está preparado para hacerlo con rigor
y fiabilidad.
NEUROPSICOLOGÍA
Por
todo el sistema nervioso se trasmite impulsos, señales bioquímicas que contienen
información del cerebro al cuerpo y viceversa. En el cerebro, las neuronas son
las responsables de la conducción de los impulsos y su información, mandándola entre
sí, a través de una hendidura existente entre ellas llamada sinapsis o espacio
sináptico, por ahí se conduce en forma de pequeñas moléculas fabricadas de
aminoácidos que reciben el nombre de neurotransmisores, por ejemplo: la
adrenalina, la noradrenalina y la dopamina.
Es
importante mencionar que por medio de estudios de nueroimagen en indica que los
déficit cognitivos observados en la depresión se asocia con disfunciones neurobiológica relacionadas
con el cíngulo anterior, formado alrededor del cuerpo calloso, el
mazo fibroso que transmite las señales neuronales entre los hemisferios cerebrales derecho e
izquierdo. Consiste de las áreas de Brodmann. Toma un control amplio de
funciones autónomas, tales como regular la presión sanguínea y
el ritmo cardíaco, c también para ciertas funciones cognitivas, tales
como la inhibición verbal, la anticipación de premio, la toma de
decisiones, la empatía y las emociones. También se ven involucradas regiones dorsales
del córtex pre frontal.
Cuando una persona está profundamente deprimida, un tipo de sustancias
o enzimas predominan para inhibir la producción de los neurotransmisores
excitadores del estado de ánimo, por lo tanto este se deprime. Un ejemplo de
estas enzimas es la colinesterasa.
Entonces también, durante la depresión, se presenta un excedente
de neurotransmisores como la serotonina. Es considerada como la sustancia
química responsable de mantener en equilibrio el estado de ánimo, por lo que el déficit de
serotonina conduciría a la depresión. La noradrenalina actúa en el incremento
en los efectos de la motivación intrínseca y extrínseca, así como en la
predisposición a actuar, sobretodo en situaciones estresantes de rápida
respuesta. La falta de dopamina puede
causar anhedonia, es ausencia de experimentar y disfrutar del placer.) [VL1] Los depresores del sistema nervioso, que vienen a suplir a los
neurotransmisores excitadores ya inhibidos. (Espitia, 2017)
Ambos, en condiciones normales se transferirían equilibradamente de
neurona a neurona a través de la sinapsis, pero, durante la depresión las
neuronas mutan tanto su capacidad de producir como de recibir inhibidores, y si
la enfermedad no es atendida, la persona va adquiriendo vulnerabilidad crónica
a deprimirse.
Los estímulos positivos del entorno y la psicoterapia, controlan
una depresión moderada, pero, cuando es severa, la única forma de regular las
sustancias neuronales, es mediante el uso de antidepresivos acompañada de
terapia psicológica
En
general la depresión puede ser endógena, exógena o mixta. Endógena cuando es
provocada por un mal funcionamiento cerebral. Exógena, se refiere a un tipo de
depresión que inicia a partir de un acontecimiento externo al sustrato
biológico de la gente, por ejemplo, la pérdida de un ser querido, un fracaso
significativo o presenciar un hecho dramático. (Burgos, 2012)
Psiquiátricamente
la depresión está dentro de la clasificación de los trastornos del estado de
ánimo, y tiene un cuadro clínico bien reconocido por los profesionales de salud
mental. Es importante mencionar que por medio de estudios de nueroimagen en
indica que los déficit cognitivos observados en la depresión se asocia con disfunciones neurobiológica relacionadas
con el cíngulo anterior y las regiones dorsales del córtex pre frontal.
Se
ha determinado que la depresión se presenta en episodios moderados o severos.
Cuando la depresión es permanente toma la característica de cronicidad y el
tratamiento con medicamento controlado es de suma importancia.
Sin
embargo hay que considerar que, no importa la causa o la clasificación
diagnóstica, la depresión se instaura en un proceso neurológico que precede al
psicológico.
Los
pacientes con TDM se quejan a menudo de falta de atención. La mayoría de las
investigaciones de depresión corrobora
la idea de interfiere en mayor medida en los procesos controlados que en los
automáticos. Los procesos automáticos se llevan a cabo automáticamente, y no
requieren atención o el ser consciente de ello. Por lo cual los procesos
controlados, por el contrario, requieren atención, un esfuerzo continuado y el
procesamiento de la información. Los estudios sobre la demanda atencional tanto
en los procesos automáticos como en los controlados sugieren un mayor déficit
de atención en la depresión. (Bardi, Leyton, & Martinez, 2015)
Por
ejemplo, Roy-Byrne et al. evaluaron como diez pacientes con TDM y diez
pacientes control sin patología procesaban la atención. Para ello utilizaron
dos tipos opuestos de tareas cognitivas de procesos controlados: la primera
requería un esfuerzo continuado y un procesamiento de la información, y la
segunda requería un procesamiento de la información superficial que podía
llevarse a cabo de manera automática y sin mayor esfuerzo.
Memoria
Los
estudios sobre memoria en pacientes con depresión han demostrado de manera
consistente tanto la dificultad para recordar a corto plazo como la dificultad
para aprender a partir de un material verbal o viso espacial.
Depresión
Es
una enfermedad que se caracteriza por un sentimiento de profunda tristeza, decaimiento anímico,
pérdida de interés por todo e imposibilidad de experimentar placer o
capacidad de disfrutar de cualquier experiencia. Se prolonga por
un extenso periodo de tiempo, afectando el orden de la vida cotidiana y
relaciones sociales; es así que es la segunda enfermedad mental incapacitante
en cuanto al grado de discapacidad y el gasto social que origina.
Su
origen no depende de la debilidad, fragilidad o carácter de una persona, es una
enfermedad equiparable a otra patología crónica como la diabetes, aunque
factores como el estrés y ansiedad constante pueden influir en su aparición.
Como consecuencias de padecerla se encuentra que quienes la sufren tienen
un 8% de mayor riesgo de muerte por suicidio. (Garaia, 2010)
La
depresión, probablemente una de las enfermedades que ha estado presente en
todas las épocas y que no hace distinción de edad, género, estilo de vida ni
situación socioeconómica.
Causas de la depresión
Existen
varios factores que pueden influir en su desarrollo, unos de maneras más
directas que otros:
·
El
Tabaco: la nicotina que contiene posee efectos
negativos sobre el organismo, entre ellos suele afectar el funcionamiento de
los neurotransmisores en el cerebro, produciendo un mayor nivel de dopamina y
serotonina.
·
Problemas
de tiroides: cuando la glándula tiroides no funciona
bien y tienen fallos en la producción de hormonas tiroideas, como es el caso
del hipotiroidismo, puede provocar depresión, ya que una de las funciones de
estas hormonas es regular los niveles de serotonina.
·
Lugar
de residencia: el lugar donde se vive puede estar
relacionado a la salud emocional, así como el clima, personas con las que se
convive, así como colores y aspecto del barrio. Por ejemplo, en las grandes
ciudades suelen registrarse mayores cifras de depresión y suicidios en comparación
que en pueblos en zonas rurales o cercanas a playas.
·
Insomnio: aparte de la fatiga, la irritabilidad y otra de las consecuencias
de no dormir es la depresión, el cansancio generado al dormir poco genera
vulnerabilidad y afecta a la toma de decisiones, algunos lo atribuyen a la
falta de contacto con la naturaleza y el estrés originado por las grandes
ciudades.
Tipos de Depresión
·
Trastorno depresivo recurrente: se caracteriza por repetidos episodios de depresión durante los
cuales se manifiesta un estado de ánimo deprimido, pérdida de interés,
capacidad de disfrute, reducción de energía y actividad física, durante un
periodo mínimo de dos semanas. Otros síntomas puede ser la ansiedad, alteración
del sueño, falta de apetito, sentimiento de culpa, baja autoestima y
dificultades de concentración.
Dependiendo la cantidad y
la intensidad de los síntomas, los episodios depresivos pueden clasificarse
como leves, moderados o graves. (Fertilab, 2012) .
·
Trastorno afectivo bipolar: consiste en una serie de episodios maníacos y depresivos
separados por intervalos con un estado de ánimo normal. Entre las causas de
estos episodios maníacos se encuentran estados de ánimo elevado o irritable,
hiperactividad, autoestima excesiva y disminución del sueño.
Síntomas
de depresión
Entre
los principales síntomas que se pueden manifestar se encuentran:
·
Imposibilidad de sentir placer y
disfrutar momentos gratificantes
·
Pérdida de interés ante
situaciones, cosas y personas
·
Vulnerabilidad al estrés, resultando
todo muy complicado
·
Empeoramiento progresivo del humor
durante el día
·
Sentimiento de culpa sin sentido
alguno
·
Pensamientos pesimistas y suicidas
·
Ansiedad e irritabilidad
·
Reducción de la tolerancia al
dolor
·
Alteración de los ciclos de sueño,
causando déficit de descanso
·
Cambios somáticos como fatiga,
cambios en el apetito, variaciones de peso, disfunción sexual y problemas de
estómago
·
Empeoramiento de la función
cognitiva en un 94% de los casos, tales como: planificación, toma de
decisiones, concentración, organización, memoria reciente y a largo plazo,
agudeza mental, velocidad del pensamiento y el juicio
·
La bradipsiquia, lentitud psíquica
de pensamiento y mental, y la bradilalia, lentitud en el ritmo y fluidez del
habla
·
Baja actividad física
·
Disminución de la calidad de vida
al verse afectada la funcionalidad del individuo para llevar a cabo actividades
de su vida cotidiana, afectando sus relaciones sociales, familiares, trabajo,
estudio y rutina doméstica.
·
Al presentarse los síntomas, es indispensable el apoyo de familiares y
amigos cercanos para detectarlo y buscar ayuda lo más pronto
posible.
PRUEBAS OBJETIVAS
El Inventario de Depresión de Beck
(BDI, BDI-II)
Es
un cuestionario autoadministrado que consta de 21 preguntas de respuesta
múltiple. Es uno de los instrumentos más comúnmente utilizados para medir la
severidad de una depresión. Las versiones más actuales de este cuestionario
pueden ser utilizadas en personas de a partir de 13 años de edad. Está
compuesto por ítems relacionados con síntomas depresivos, como la desesperanza
e irritabilidad, cogniciones como culpa o sentimientos como estar siendo
castigado, así como síntomas físicos relacionados con la depresión (por
ejemplo, fatiga, pérdida de peso y de apetito sexual).
Ficha técnica:
1. Nombre original:
Beck Depression Inventory
2. Nombre de la
adaptación en español: Inventario de depresión de Beck (BDI).
3. Autores: Beck AT, Ward CH, Mendelson M,
Mock J y Erbauhg J.
4. Administración:
Preferentemente autoadministrada.
5. Duración aproximada:
20 minutos.
6. Grupos de
aplicación: A partir de los 13 años.
7. Material:
Cuadernillo, hoja de respuestas y plantilla
8. Objetivo: El BDI
tiene como objetivo principal servir como instrumento de medida, estandarizado,
sencillo y de fácil aplicación e interpretación, de la depresión y de sus
cambios a lo largo del tiempo en adolescentes y adultos.
9. Descripción del
test: En una primera versión era una escala de valoración clínica
administrada por el clínico, pero en la revisión de 1978 (la más frecuentemente
empleada) se convierte en un cuestionario auto aplicado de 21 ítems. Estos 21
ítems evalúan un amplio espectro de síntomas depresivos y cada uno se compone
de cuatro afirmaciones acerca de la intensidad del síntoma, desde 0 (ausente o
leve) hasta 3 (muy intenso).
Los ítems cubren los siguientes
ámbitos:
Afecto.
• Pesimismo. • Sentimiento de fracaso. • Pérdida de satisfacción. •
Sentimientos de culpa. • Sensación de castigo. • Malestar consigo mismo. •
Autoacusaciones. • Deseos suicidas. Llanto. • Irritabilidad. • Aislamiento
social. • Indecisión. • Distorsión de la imagen corporal*. • Inhibición en el
trabajo*. • Problemas de sueño*. • Cansancio. • Pérdida de apetito*. • Pérdida
de peso*. • Preocupación somática*. • Pérdida del interés sexual.
Escala Autoaplicada Para
La Medida De La Depresión De Zung Y Conde
Es una escala autoaplicada formada por 20
frases relacionadas con la depresión, formuladas la mitad en términos positivos
y la otra mitad en términos negativos. Tienen gran peso los síntomas somáticos
y los cognitivos, con 8 ítems para cada grupo, completándose la escala con dos
ítems referentes al estado de ánimo y otros dos a síntomas psicomotores. El
paciente cuantifica no la intensidad sino solamente la frecuencia de los
síntomas, utilizando una escala de Likert de 4 puntos, desde 1 (raramente o
nunca) hasta 4 (casi todo el tiempo o siempre). El marco temporal no está
claramente establecido, y así en unas versiones se le pide al paciente que
evalúe la frecuencia de los síntomas de modo indeterminado o con una expresión
tal como “recientemente”1, en otras se hace referencia a “su situación actual”
2, o a la semana previa 3.
1.
Autor:
Dr. W. Zung
2.
Administración:
Individual o Colectiva.
3.
Nº
de Ítems: 20
4.
Rango
de edad: Desde los 13 años.
5.
Duración:
10 a 15 minutos aproximadamente.
6.
Significación:
Nivel de ansiedad global.
7.
Puntuación:
Calificación Manual.
8.
Interpretación:
La escala de Likert de cada ítem puntúa de 1 a 4 para los de sentido negativo, o de 4 a 1 para los de sentido
positivo; el rango de puntuación es de 20 – 80 puntos. El resultado puede
presentarse como el sumatorio de estas puntuaciones, o como puntuación
normalizada (suma de las puntuaciones de cada item expresada como porcentaje de
la máxima puntuación posible), oscilando en este caso el rango de valores entre
20 y 100.
PSICOLOGÍA EVOLUTIVA II
La
depresión es la primera causa de consulta siquiátrica para los mayores de 60
años. Además, la Organización Mundial de
la Salud calcula que el 25% de las personas mayores de 65 años padece algún
tipo de desorden siquiátrico, siendo la depresión la enfermedad más frecuente
(sólo superada por la demencia a partir de los 75 años).
Las
causas por las que un adulto mayor se deprime son complejas.
La
depresión es una de las enfermedades más frecuentes en todo el mundo, se
calcula que afecta a aproximadamente 350 millones de personas y se perfila para
convertirse en un problema de salud pública. Es un trastorno que condiciona
sufrimiento, disfunción y en el peor de los casos puede llevar al suicidio. Los
trastornos del estado de ánimo se encuentran entre las principales causas de
discapacidad en el ámbito mundial, así como de un alto costo en la salud
pública. Se espera que para 2020 la depresión mayor llegue a ser la segunda
causa de incapacidad de entre todas las condiciones médicas.
Esta
enfermedad se presenta en todos los grupos de edad y específicamente en los
adultos jóvenes de entre los 20 y 24 años, y en la adolescencia tardía de los
15 a los 19 años, quienes, de forma secundaria a las expectativas personales,
demandas familiares y sociales, resultan gravemente afectados en estas
condiciones.
En
países de ingresos económicos medio o bajo, como el nuestro, la edad de inicio
es aproximadamente entre los 16,7 a 34,0 años de acuerdo a Kessler, siendo más
frecuente en nuestro país en personas de 15 a 19 años, con un repunte hacia los
65 años, de acuerdo a la encuesta de salud mental de la Dra. Medina Mora.
La
salud mental de los estudiantes al ingresar a la universidad puede verse
afectada por múltiples factores que producen la depresión, la cual a su vez afecta
de manera secundaria su desempeño académico y social, favoreciendo un ciclo
vicioso.
En
un estudio llevado a cabo en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)
se encontró que un porcentaje de estudiantes de reciente ingreso a la carrera
de medicina presentaban síntomas depresivos, eran el 23% del total, de los
cuales 12,3% eran hombres y 28,4% mujeres, con una diferencia estadísticamente
significativa para síntomas depresivos predominantes en mujeres. En este
estudio la presencia de síntomas depresivos se asoció a un mayor riesgo de
reprobar una materia (2,4 veces más probable en aquellos con sintomatología
depresiva).
Las
condiciones de salud mental de los estudiantes pueden verse afectadas en la
medida en que las exigencias académicas, las dificultades en el desarrollo del
aprendizaje y la adquisición de destrezas plantean situaciones de fracaso o
éxito, que acompañadas al ritmo de estudio, la intensidad horaria, la exigencia
de los docentes, la competitividad y los cambios de horario y del ciclo
sueño-vigilia, pueden afectar el estado de salud del sujeto.
La
depresión es una enfermedad mental. Es un trastorno del estado de ánimo en el
cual los sentimientos de tristeza, pérdida, ira o frustración interfieren con
la vida diaria durante semanas o por más tiempo.
La
depresión en los adultos mayores es un problema generalizado, pero no es una
parte normal del envejecimiento. Con frecuencia, no se reconoce ni recibe
tratamiento.
Causas:
En los adultos mayores, los cambios en la vida pueden incrementar
el riesgo de depresión o llevar a que la depresión existente empeore. Algunos
de estos cambios son:
·
Mudanza del hogar, como por ejemplo a
un centro de la tercera edad
·
Dolor o padecimiento crónico.
·
Hijos que dejan el hogar.
·
Cónyuge y amigos cercanos que mueren.
·
Pérdida de la independencia (por
ejemplo, problemas para cuidarse sin ayuda o movilizarse, o pérdida de los
privilegios para conducir).
La depresión también puede estar relacionada con un
padecimiento físico, como:
·
Trastornos tiroideos
·
Mal de Parkinson
·
Enfermedad del corazón
·
Cáncer
·
Accidente cerebrovascular
·
Demencia (como mal de Alzheimer)
·
El consumo excesivo de alcohol o de
determinados medicamentos (como los somníferos) puede empeorar la depresión.
Un adulto mayor deprimido no puede diagnosticarse tan
fácilmente, pues se cree que la fatiga, el insomnio o el sueño excesivo que
presenta son sucesos normales en la vejez.
Por eso, muchos no acuden a tiempo a recibir el tratamiento adecuado y
cuando consultan ya la depresión es
profunda.
Los siguientes comportamientos pueden dar luces sobre si
un adulto mayor está deprimido:
·
Está constantemente confundido.
·
Olvida constantemente los nombres, las fechas, los sucesos y las cosas más
simples.
·
Desaseo y falta de cuidado en la
higiene personal.
·
Descuido en el arreglo del hogar.
·
Aislamiento, falta de contacto con
familiares o amigos.
·
Pérdida de peso, dolores de cabeza,
trastornos de sueño, vértigo, etc.
·
Apatía y aislamiento.
La
depresión es un trastorno mental frecuente, se caracteriza por la presencia de
tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o falta de
autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta
de concentración. Muchos estudios demuestran que la depresión se asocia con una
disminución de las funciones, con un claro impacto en la vida cotidiana y
laboral de los pacientes. Los síntomas cognitivos causan absentismo, reducen la
productividad laboral y necesitan de un tratamiento adecuado, factor crítico
para reducirlos y mejorar las perspectivas laborales de las personas con
depresión. No obstante, la depresión es un trastorno multidimensional
caracterizado por aspectos emocionales, cognitivos y físicos, cuyo objetivo
terapéutico ha evolucionado y se dirige a la recuperación funcional de la
persona que la padece.
Estudios
realizados están indicando que el desempleo está disminuyendo en el país. Pero
que el desempleo disminuya no quiere decir que los trabajadores se sientan
satisfechos en su trabajo. Es posible que ese sueldo o trabajo tenga que ser
obligatoriamente tomado por la necesidad económica que le permita vivir y
mantener a su familia, pero muchos trabajadores lo hacen a costa de su salud y
bienestar mental. Las necesidades económicas que existen hoy en día hacen que
las personas opten por aceptar cualquier trabajo sin embrago nunca se hayan
preparado para este y aunque no sea su vocación pero la gran mayoría de los
trabajadores están de acuerdo en que no se debe rechazar ninguna oferta porque es
necesario el sustento económico. Pero es muy claro que desde allí ponen en
juego su bienestar mental, muchas patologías aparecen cuando el trabajador es
expuesto a estrés laboral, mal clima laboral, maltratos psicológicos. Los
trabajadores comúnmente desarrollan depresión al verse influenciados por los
factores antes mencionados. Esta enfermedad que requiere de un tratamiento
pronto y oportuno que pueda ser identificada y aliviada lo más pronto posible
para que no se convierta en crónica y pueda afectar en la salud biológica del
individuo que ya por si la debe estar afectando.
La
depresión tiene muchos orígenes que pueden variar desde biológicos hasta
psicológicos. Esta enfermedad afecta al diario vivir de la persona. Pero cuando
se desarrolla en el ambiente laboral puede ser por factores que afectan
directamente el desempeño laboral de la persona y que están relacionados con el
ambiente de trabajo, los compañeros, la sobrecarga laboral o como se mencionó
que el trabajo no sea el que la persona siente como adecuado o que no lo hace
suyo.
Para
indicar de donde provienen los índices más altos de depresión en los
trabajadores, podemos empezar por el ambiente labora. La depresión afecta
profundamente /n todos los sentidos a la persona ya sean relaciones interpersonales,
de pareja o con sus hijos. La calidad de vida de esta persona se ve sumamente
afectada y tiende a ponerse peor si no es controlada a tiempo. Para detectar
cuando una persona podría estar sufriendo de depresión en el trabajo uno de los
síntomas más característicos es la perdida de interés. Cuando la persona
comienza a desenvolverse de manera distraída, poco profesional o
inadecuadamente se podría estar hablando de que la persona presenta niveles de
depresión leves. Se pueden evidenciar también pensamientos negativos, falta de
concentración, o cansancio que no tienen lógica aparente, sensaciones de
malestar. La persona con presenta enfermedades leves como refriados o dolo de
estómago, cefaleas menores, pero que pueden ir en aumento y convertirse en trastornos
del sueño o cefaleas mayores.
Los
datos estadísticos de la OMS indican que existen más de 300 millones de
personas en el mundo que sufren de depresión en distintos niveles. En otro
estudio Ecuador se encuentra en el puesto 11 de América Latina entre los países
que tienen más altos índices depresión. Se indica que las personas en edad
adulta sufren más de este trastorno que los adolescentes. Estos datos pueden
ser de gran relevancia para la investigación porque la misma se centra en la
edad adulta temprana y son los adultos lo que más padecen de eta patología.
Según
la OMS “el trabajo es beneficioso para la salud mental, sin embargo, un entorno
laboral negativo puede causar problemas físicos y psíquicos, un consumo nocivo
de sustancias y de alcohol, absentismo laboral y pérdida de productividad.” Un
trabajador que está pasando por la depresión puede ser identificado rápidamente
por sus compañeros porque ellos pueden notar factores como: reducción de
productividad, frecuentes reclamos, lesiones o enfermedades ausencia en el
trabajo. Las políticas laborales inadecuadas y poco interés de las empresas por
la protección de la salud de su personal podrían estar siendo factores
agravantes de esta patología.
Los
responsables de recursos humanos y empleadores deben ser conscientes de su
papel como agentes de cambio para que el lugar de trabajo sea amigable. En
Ecuador, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC),
se trataron a 1.084 por episodios depresivos, 801 por otros trastornos de
ansiedad, 755 por esquizofrenia, 716 por desórdenes mentales y del
comportamiento debido al uso de múltiples drogas y el uso de otras sustancias
psicoactivas y 570 por trastorno afectivo bipolar.
Como
se puede notar en los datos estadísticos la depresión es la patología más
tratada durante el año 2016 en Ecuador. Si sigue en aumento puede convertirse
en un problema de salud pública que al no ser prevenido a tiempo comenzaría a
aumentar cada vez más a la población adulta.











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